A Dios rogando y al gobierno dando

M. J. F. VIGO

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

Los ciudadanos recurren a nuevas formas, como misas y velatorios, para llamar la atención de los políticos Manifestaciones, escritos, entrevistas, denuncias. Los vigueses no se sienten satisfechos con el fruto de sus protestas. Ante la sospecha de que la solución no llegará de este mundo han decidido recurrir a instancias menos terrenales. Los vecinos de Teis pidieron la mediación del patrón del barrio a través de una misa. La CIG convocó un velatorio en la calle del Príncipe por la recuperación de salarios. Hasta los afectados de A Bouza Sur estudian cambiar las concentraciones por medidas más trascendentales.

14 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Sólo la mediación del patrón de Teis puede lograr a estas alturas una respuesta de Audasa (Autopistas del Atlántico SA) a las demandas vecinales. Semejante razonamiento llevó a buena parte del barrio a participar en una misa en la iglesia del Salvador «para que se les ablande el corazón a directivos de Audasa y políticos y rompan su silencio». Los vecinos de Teis temen que sus eternas demandas se pierdan en el tiempo. Reclaman la prolongación del túnel de A Madroa, máxime teniendo en cuenta los desprendimientos registrados en las últimas semanas. En el mismo paquete incluyen la reparación de 32 viviendas, pendientes desde la construcción de la autopista, y el cumplimiento del convenio suscrito hace cuatro años entre Concello, Audasa y asociación vecinal. En el mismo se incluía el acondicionamiento de las torres de Padín. Los escritos dirigidos en los últimos días a Audasa denunciando los incumplimientos y solicitando una entrevista con directivos de la empresa han obtenido el silencio como única respuesta. Ahora, sólo queda esperar si la intervención divina surte efecto. Una esperanza similar mostraba ayer la CIG durante el velatorio convocado en la calle del Príncipe en demanda de la recuperación del poder adquisitivo de los empleados públicos. Durante la concentración nocturna con cirios se abogó por una cláusula de revisión salarial, por la eliminación de la tasa de reposición de vacantes y por la jornada máxima de 35 horas. También se reclamó la conversión del empleo eventual en fijo, la desaparición de la movilidad forzosa y, en general, la defensa de los servicios públicos. Los concentrados denunciaron la «actitud prepotente» de los gobiernos central y gallego, por negarse a atender las reivindicaciones a pesar de las continuas movilizaciones. Los que todavía no han cambiado las protestas por la urbanización del parque de A Bouza Sur son los vecinos de Coia. Ayer, como todos los miércoles desde hace cinco meses, volvieron a manifestararse, aunque no descartan recurrir a formas de más trascendencia.