Xosé Vázquez Pintor, escritor «Quen faga voar» es la segunda incursión en el género narrativo de Xosé Vázquez Pintor. La obra editada por Laiovento, que hoy presenta en Vigo, está ambientada en un lugar común de la vida cotidiana pero no demasiado frecuentado en la literatura. Un hospital y sus moradores, pacientes, trabajadores y visitantes, son los protagonistas de una historia que recrea a su vez un mundo de recuerdos y complicidades.
05 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Xosé Vázquez Pintor (Melide, 1946), inició con olfato su primera obra narrativa, Lume de biqueira, que fue también la primera novela gallega ambientada en el mundo del fútbol. La segunda, que hoy a las 20.30 presenta en la librería Andel (Pintor Lugrís, 10), asienta su argumento en un hospital. Quen faga voar consiguió el premio Carvalho Calero de narración corta y en abril se editará A memoria do boi, obra con la que ganó la última edición del Torrente Ballester. -¿Obedece el argumento de la novela a experiencias personales? -Mi primera intención fue hacer un homenaje a las personas que trabajan en centros hospitalarios públicos y en ese contexto, en el que se esconden tantas historias de sufrimiento, traté de recrear un mundo en el que se establecen relaciones cómplices entre pacientes y enfermeras. Por otra parte es una realidad que viví, porque mis padres y otros familiares fallecieron en hospitales públicos; y por otro lado, existen ciertas similitudes entre el protagonista de la obra, Velasco, y yo. -¿La obra requirió también un trabajo de documentación exhaustivo? -En casos puntuales, como los síntomas de enfermedades que afectan a los protagonistas, recurrí al asesoramiento de un médico amigo, Luis Germade, pero no es una historia de «historiales clínicos». Me interesaba recrear con cierta frescura unas vidas que transcurren en el pequeño espacio de una habitación y donde es más fácil que los recuerdos salgan a la luz y se establezcan relaciones de amistad y complicidad. -«Quen faga voar» es su segunda novela y la tercera está a punto de salir ¿Ha abandonado otros géneros? -No, pero después de cumplir los 50 quería abordar un género que antes apenas había tratado. He escrito poesía, teatro, ensayo, y me faltaba experimentar con la novela. Mi interés y preocupación se transformó en furia narrativa. -¿Escribió el libro pensando en el premio? -Aunque cuando terminas un libro el problema es cómo publicarlo, el presentarlo a concurso fue circunstancial.