Los seis detenidos de Vigo tuvieron en jaque a la Guardia Civil durante un año La Guardia Civil de Vigo desarticuló la banda de «Manu», «Waita» y otros cuatro cómplices tras un año de persecuciones. Éstos eludieron los controles policiales gracias a un Opel Kadett GTI a inyección. La suerte les favoreció durante el último año, en el que supuestamente desvalijaron las máquinas tragaperras de numerosos bares de Val Miñor y A Louriña. El dinero, según fuentes policiales, lo destinaban a sufragarse diversiones nocturnas, en las que sustrajeron entre 10 y 30 vehículos.
02 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La Guardia Civil logró desarticular la banda liderada por J.A.M.M., alias Waita, de 36 años y con 50 detenciones, y J.M.G.G., alias Manu, de 21 años y con numerosos antecedentes policiales. Los agentes atribuyen a esta banda diversos robos en centros culturales y vecinales de Canido y Nigrán en 1998, así como robos múltiples con fuerza en bares. Ambos, junto con M.D.P., de 30 años, están acusados de sustraer un mínimo de diez vehículos en Poio, Redondela, Pontecaldelas y Ourense. En general, éstos circulaban con los turismos unos días hasta que los abandonaban. También fueron imputados E.G.R., de 19 años, y R.R.G, de 20 años. El juez ordenó el ingreso en la prisión de A Lama de los cinco detenidos. Un sexto apresado, P.W.C.B., de 18 años, fue puesto en libertad al considerar el juez que era ajeno a los hechos, aunque deberá presentarse cada quince días en los juzgados. La policía cree que la banda intentaba captar al joven porque respondía al perfil de varón corpulento y ágil que le interesaba. La Guardia Civil cree haber resuelto la oleada de robos que sufrieron los bares del Val Miñor desde principios del año 2000 y, especialmente, en el último semestre. En una ocasión, los detenidos presumiblemente lograron zafarse de la persecución de un todoterreno de la Guardia Civil de O Porriño. El Nissan Benemérita no podía competir con la potencia de un Opel Kadett deportivo, el vehículo preferido de la banda. Según fuentes policiales, los detenidos carecían de vehículo propio y de permiso de conducir. Supuestamente, robaban por las noches vehículos de gran cilindrada con los que acudían a divertirse por las zonas de ambiente juvenil. La policía cree que llegaban a manejar hasta 300.000 pesetas en una noche en que perpetraron cuatro robos. Siempre eran oportunidades fáciles. Anteriormente, los supuestos delincuentes perpetraban sus acciones en ciclomotores, lo que hacía más limitaba a 30 kilómetros su radio de influencia. Con los nuevos vehículos, éstos fueron detectados entre Ourense y Poio. Al parecer, uno de los coches supuestamente robados sufrió una avería de camino a Vigo y los delincuentes tuvieron que tomar prestado otro. Fue un error de la banda que puso a la Guardia Civil sobre la pista. Las pesquisas sobre un robo en Gondomar llevó a la detención de J.M.G.G. del 4 a 5 de enero.