Periodistas de la ciudad repasan la evolución de los medios desde el franquismo Que Vigo ha cambiado en los últimos veintinco años es evidente. Sin embargo, también han cambiado mucho los medios de comunicación que informan sobre esta ciudad. La evolución de los medios desde la dictadura fue el tema del último debate del programa Voces de Tarde de Radio Voz, que reunió anteayer a varios periodistas y fotógrafos vigueses, algunos jubilados y otros todavía en activo.
15 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.«Cuando yo empecé, en la radio se daba mucho deporte y algo de programación cultural -explicaba Queca Merino-. Recuerdo de forma especial un programa que defendía a los marineros, Estela Maris, que tenía un guión muy surrealista para eludir la censura». Tal como explicaron los periodistas que acudieron al magazine, durante la dictadura había que presentar previamente los guiones de los espacios radiofónicos, aunque este requisito se saltaba con mucha frecuencia. Así, resultaba más fácil eludir la censura en la radio que en el periódico, donde la noticia quedaba escrita. Sin embargo, como recordó Manuel Orío, la prensa era entonces el medio de referencia y «en la radio se leía el periódico», aunque también empezó a dar información propia después. José Francisco Armesto apuntó que uno de los programas radiofónicos que revolucionaron este medio en Vigo fue Jaque a la actualidad, de Gerardo González Martín, que «hizo una radio distinta». Por su parte, José Antonio Perozo opinó que «la radio era más creativa antes», cuando la información no tenía el peso que tiene ahora en la programación. En lo que respecta a la censura, Queca Merino aseguró que, antes de la democracia, en Vigo «había una ligera apertura» que no se daba en otros ciudades y Armesto Faginas recordó la responsabilidad que tenía entonces el director, cuyas relaciones con el poder eran determinantes para conseguir una mayor o menor tolerancia. Así, citó a Ángel Huete como uno de los periodistas más demonizados por la censura, mientras que Álvaro Cunqueiro, «que era amigo del ministro de Información, tenía un margen de permisividad que no se le daba a otros». Anécdotas Los participantes del debate recordaron también, no sin nostalgia, numerosas anécdotas jocosas provocadas por la censura. «Fue un tiempo apasionante -señaló Perozo-. Éramos muy jóvenes y nos partíamos el pecho por sacar cualquier cosa que fuese diferente».