Padres del caso «Dinky» piden responsabilidades a la Xunta

E.V.PITA VIGO

VIGO

Los bomberos confirman que el fuego se concentró en la habitación de los bebés Daniel Augusto Martínez, padre de la niña fallecida Irene en un incendio en la guardería Dinky en febrero de 1997, pidió ayer que la Administración «se siente en el banquillo» por permitir irregularidades en el local infantil. «La Administración se lavaba las manos y Fraga decía que enviamos a nuestros hijos en una guardería clandestina», declaró el padre en el juicio que se reanudó ayer. En la vista, los bomberos situaron el foco del fuego en la habitación donde dormían tres víctimas.

27 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

El matrimonio Martínez Hermo escribió días después de la tragedia una carta de apoyo a la cuidadora Yolanda Alonso por haber arriesgado la vida para salvar a su otra hija. Pero luego conocieron posibles deficiencias que llevaron a la madre a decir ayer en el juicio que «pido perdón a mi hija cada día por haber elegido aquella guardería». La mayoría de las familias desconocían que los bebés dormían en la buhardilla y una de las hijas aseguró a sus padres que durante la siesta no eran vigiladas por cuidadoras. El juicio de Dinky pone de relieve algunas de las carencias que supuestamente padecía la guardería. Una de las claves parece ser la falta de agua corriente, ya que, al parecer, se tomaba de un pozo. José Luis Cascallar, el primer vecino que entró en la casa en llamas y rescató a tres niños, confirmó ayer que, para sofocar el incendio, intentó obtener agua de un grifo exterior sin éxito. Cascallar, antiguo directivo vecinal, explicó que no había conexión con la red de agua potable pese a haberle ofrecido la oportunidad a todos los vecinos. La falta de agua pudo ser uno de los factores que impidió sofocar a tiempo el incendio que se declaró en la buhardilla. Sin embargo, el suboficial de Bomberos, Guillermo Domínguez, aseguró que los vecinos que acudieron en socorro de los menores «tendrían muy difícil» llevar una manguera hasta el piso y que además necesitarían trajes especiales. El suboficial de Bomberos aseguró que el fuego se concentró en la habitación de las niñas y reconoció que había una estufa de radiación ultravioleta en el centro de la estancia. Algunos testigos aseguran que el 28 de febrero hacía calor, por lo que dicho calefactor, considerado peligroso por algunas madres, podría estar desenfuchado. La defensa apuntó como causa un posible cortocircuito de la red eléctrica.