Los asesores de las religiosas explicarán el lunes el proyecto, para el que solicitan un aumento de la edificabilidad El gobierno local está dispuesto a negociar con las Hermanitas de los Ancianos Desamparados la venta del asilo de Pi y Margall a una empresa interesada en construir un hotel en el centro de la ciudad. El próximo lunes los responsables del área de Urbanismo mantendrán una reunión con los asesores de la congregación religiosa para tratar de cerrar un acuerdo. Los promotores del complejo hotelero pagarían 1.200 millones y respetarían los perfiles de la edifición, pero desean que se apruebe una recalificación. La polémica surgió ayer en la Gerencia de Urbanismo, donde la oposición acusó al equipo de gobierno de espantar a los inversores. A iniciativa del Partido Popular, el día 22 se celebrará un pleno extraordinario para fijar una solución.
07 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El concejal de Urbanismo, Xabier Toba, reconoció ayer que el equipo de gobierno tenía conocimiento de la oferta para construir un hotel en el asilo «tan só dende hai uns días». En este sentido, rechazó que no hayan querido abordar el asunto con las religiosas. Toba dice que en principio no existe ningún problema para que se construya un hotel en el edificio «sempre e cando se respete a edificabilidade e os elementos a conservar». Sin embargo, las hermanitas quieren que se aborde una revalorización de los terrenos que les permita ingresar los 1.200 millones de pesetas necesarios para pagar el nuevo asilo que se están construyendo en la parroquia de Alcabre. La oposición, PP y Progresistas Vigueses, apoyan ese aumento de edificabilidad dado que se trata de una operación con fines sociales y sin ánimo de lucro. La presión política y sobre todo la de las propias monjas, ha llevado al equipo de gobierno a aceptar la reunión para abordar el asunto. Será el lunes por la tarde en las dependencias municipales y asistirán los abogados de la congregación religiosa en Madrid. La oposición ve como algo «insólito» el desinterés mostrado por el gobierno. Las hermanitas aseguran que abandonarán el asilo en noviembre por su mal estado. En el caso de que no puedar irse a Alcabre, están dipuestas a alojar a los ancianos en el Concello.