Playa y religión

NIEVES SÁIZ DE AJA VIGO

VIGO

Las vacaciones y la asistencia a la iglesia parecen no ser compatibles para un amplio número de fieles Los católicos parecen ser los que menos se acuerdan de practicar sus cultos en vacaciones, mientras protestantes y musulmanes son los grupos que más empeño demuestran por conservar su rutina religiosa en este período de asueto. Y es que el parón laboral propicia que las personas se desliguen de sus actividades habituales. Esto implica que la mayor parte de las cosas que nos preocupan no se desplazan con nosotros en la maleta de viaje. La religión, al menos en algunos casos, suele desprenderse del equipaje y son pocos los casos en los que los fieles continúan con sus tradiciones en el lugar escogido para el descanso. En Vigo, la ciudad más cosmopolita de Galicia, también el cruce de religiones contrasta en las calles y en los tradicionales lugares de culto.

02 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

La ciudad de Vigo incluye entre sus ciudadanos a numerosos individuos que profesan alguna religión. Si bien el catolicismo está mucho más extendido, el resto de las religiones cuenta con representantes de diferentes edades y grupos sociales. Por ejemplo, el 82% de los vigueses pertenece a la iglesia católica. Sin embargo, los protestantes cuentan con numerosos miembros en sus iglesias e incluso los testigos de jehová afirman que ascienden a 1.200 en la ciudad olívica. Curiosamente, las iglesias católicas son las que más echan en falta a los fieles durante el período estival. Y es que, a pesar de que la mayor parte de los españoles se define como católica, muchos de ellos califican su método religioso como «no practicante». Y esto conlleva una serie de características entre las que se cuenta un mes de vacaciones, tanto laborales como religiosas. Las procesiones congregan a multitudes enfervorizadas que expresan sus sentimientos a plena luz del día, pero las iglesias no se llenan los domingos de agosto a la hora de misa. No obstante, muchas de las personas católicas mantienen a lo largo de todo el año su semanal visita al templo. En Vigo existen siete iglesias protestantes y los diferentes pastores de éstas, con Samuel Pérez Millo a la cabeza, mantienen muy buenas relaciones con los curas católicos. Así se desprende de las declaraciones del cura Ramón Rodríguez Otero, quien considera que el aislamiento de antaño ya no está presente en la sociedad. Pérez Millo, pastor de la primera iglesia evangélica de Vigo, ubicada en la calle Pi y Margall, afirma que las relaciones sociales no son ningún problema y recuerda que el año pasado el ayuntamiento les nombró vecinos de honor. En Vigo hay una pequeña capilla ortodoxa, pero el número de cristianos adscritos a esta religión es muy pequeño. Además, los musulmanes también cuentan con su representación. A pesar de que su centro de reuniones se encuentra en Paredes, entre la calle Príncipe y Doctor Cadaval existe un pequeño centro de reuniones en el que los musulmanes que residen en Vigo comparten parte de sus vidas. En cuanto a los testigos de jehová, existen diferentes puntos de vista con respecto a su forma de entender la religión. Por una parte, Carlos Fernández Avendaño, delegado del grupo de testigos de Vigo, afirma que la gente ya no les considera una secta y se ampara en su adscripción al registro de religiones del Ministerio del Interior desde 1973. Por el contrario, desde la iglesia católica aún se les tacha de sectarios por cómo persuaden a los que pretenden convencer.