Sabina anuncia un nuevo disco más rockero tras un apoteósico concierto en Castrelos con 20.000 espectadores Igual sigue de flaco, igual de calavera. «Yo el deporte que hago es en los conciertos, cuando compongo estoy sentado y tomo copas y fumo», cuenta un Joaquín Sabina de madrugada tras un apoteósico concierto en Castrelos en el que ha reunido a 20.000 espectadores a los que ha deleitado con dos horas y media de concierto. El público de Castrelos es el más democrático del mundo: «es un sitio raro, hay gente de pago y de no pago», señala el cantante. Parejas románticas y padres con sus hijos, todos felices.
13 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Joaquín Sabina ya tiene maquetas de 30 canciones para su nuevo disco que será más rockero, según el cantante, tras unos años de una apuesta por los ritmos más tranquilos. En noviembre partirá para Latianoamérica, donde realizará una gira acústica y en primavera se podrá manos a la obra para grabar su nuevo trabajo. La edición durará un año o dos. Así que hasta el 2002 no habrá una nueva macrogira como la que le trajo a Castrelos, donde encandiló a 20.000 personas. Durante el tiempo de grabación del futuro disco, los aficionados tendrán que consolarse con la aparición en el mercado de un CD que recogerá canciones en directo de la actual gira y podrán ver algunas actuaciones en directo en pequeños recintos. El espectáculo que Sabina trajo a Vigo se enmarca en la corriente tan en boga de mezclar la música con el teatro. Un gran escenario que representa a la estación de Linares-Baeza y actores que van desfilando como jefes de estación, piratas, ancianas etc. Sabina canta y el público corea. «En Vigo ya nadie la llama Barbie Superstar». En la gira ya no es el Rayo el que ha bajado a Segunda sino el «Atleti». En el espectáculo hubo homenajes a otros músicos, como la diapositiva de Javier Krahe, que tocó con Sabina en La Mandrágora. «El estilo de Javier Krahe es mucho mejor, pero yo gano más dinero». De su último disco, «Diecinueve días y 500 noches» ha vendido más de un millón de copias y es que el cantante tiene un éxito tremendo que se traduce en su cuenta corriente «Julián (Hernández) y yo creemos que el dinero es el paraíso», dice y añade «los cantantes espiritualistas, alguno de ellos de la provincia de León, se parecen en que tiras cinco duros y van a por ellos como locos». Lo admirable es que su mayor éxito se está produciendo en un momento en que Sabina tiene la voz más afónica que nunca debido a sus excesos con el alcohol y el tabaco. Pero esto no parece importar a sus miles de seguidores. Olga Román, que le acompaña haciendo coros e interpretando temas propios, posee un timbre magnífico y podría ser una reputada solista que cantase por su cuenta pero logra menos favores del público que el carismático andaluz de Madrid. Hablando de Andalucía, Sabina se maravilló de lo bien que acompañaban los vigueses los temas rumberos. Nada que envidiar al público de El Puerto de Santa María.