La residencia de estudiantes empezará a funcionar en el curso 2001-2002 La residencia de estudiantes será el primer edificio de la Cidade Universitaria que verá la luz, tal como estaba previsto, aunque sea con un año de retraso. Hace unos días comenzaron los trabajos de ejecución de este complejo residencial, después de que el Concello otorgara finalmente la licencia municipal a la empresa concesionaria, Siresa Noroeste. La futura residencia, que estará situada detrás del Centro de Apoio Científico e Tecnolóxico á Investigación (Cacti), fue diseñada por el arquitecto catalán Enric Miralles, recientemente fallecido, y será un edificio sobre pilares largo y ondulante.
02 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Las obras fueron las primeras del proyecto Miralles en adjudicarse y estarán terminadas para el curso 2001-2002, a pesar de que estaba previsto que la residencia abriera después de este verano. El futuro complejo residencial, que supondrá una inversión aproximada de 1.000 millones de pesetas, constará de varios tipos de viviendas, en su mayoría individuales. Tal como informó el Rectorado, en total, serán 195 alojamientos y todos ellos tendrán vistas al exterior y una superficie media de 33 metros cuadrados. La cocina-comedor será individual u, opcionalmente, para compartir con el ocupante de otro apartamento. Además, habrá espacios comunes de estudio y ocio. La sección sindical de UGT de la Universidad de Vigo había denunciado, sin embargo, que el edificio contará también con locales comerciales «que restarán espacio a los estudiantes» porque tendrán que habilitarse «a costa de suprimir servicios complementarios para los estudiantes», como es el salón de actos o la cafetería, «que se sustituirá por máquinas expendedores de comida y bebidas». A juicio de UGT, el destino de la futura residencia será «sólo dar camas» porque algunos de los apartamentos tendrán una superficie mínima, «entre catorce y dieciséis metros cuadrados». Denuncia El sindicato presentó incluso una denuncia ante la Fiscalía de Vigo advirtiendo de supuestas irregularidades en la concesión de la residencia a la empresa Siresa Noroeste SA, a la que se han adjudicado también las obras de la residencia de estudiantes del campus de Ourense. UGT solicitó además la suspensión cautelar de las obras, petición que fue desestimada por el juez. Aunque el equipo rectoral relacionó en más de una ocasión esta demanda con el retraso de las obras, el sindicato señaló, por su parte, que el único motivo de la demora era la falta de licencia municipal.