Noche ajetreada para los bomberos del parque de Balaídos en pleno conflicto con el gobierno municipal Un siniestro detectado a las ocho de la mañana de ayer pudo tener graves consecuencias para los vecinos del número 7 de la calle Honduras, en las inmediaciones de la plaza de España y de la Gran Vía. Presumiblemente, horas antes se había producido un cortocircuito en una cámara frigorífica de un establecimiento de congelados y el fuego estuvo a punto de propagarse a las viviendas. Al lugar del suceso acudieron dos dotaciones del parque de Teis ya que la única de guardia en Balaídos no paró de intervenir en toda la noche. Afortunadamente, los retenes eran mayores que en días precedentes.
18 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Diez bomberos incluyendo mandos y conductores, además de un telefonista, estaban de guardia durante el día de ayer en el parque de Teis, el más grande de los dos existentes en la ciudad. En el de Balaídos la cifra era de ocho bomberos en total, superiores en ambos casos a los de jornadas precedentes. Esta circunstancia fue una suerte ya que en este último parque tuvieron que realizar numerosas salidas a lo largo de la noche. La más importante, sin embargo, fue cubierta por Teis aunque el punto donde se produjo se encuentra en la línea de demarcación que divide la ciudad. No hubo la menor duda por que en ese momentos los de Balaídos estaban todavía regresando de uno de los fuegos. El incendio ocurrido en la calle Honduras no provocó desgracias personales salvo una lesión en una pierna a uno de los bomberos, que tuvo que acudir a urgencias y posteriormente pasó a su domicilio. Algunos vecinos se percataron del suceso pero la mayoría fue desalojada de sus viviendas por la policía local. La noche en el parque de Balaídos fue de las más movidas de los últimos tiempos. Personas desconocidas incendiaron en diferentes momentos seis contenedores (en Gran Vía, Castrelos, Tui y calle Ruiseñor) y se produjeron dos fueros en distintos momentos en un monte de Castrelos. También acudieron a sofocar el incendio de una cocina en un piso de la calle Jaime Balmes.