La oportunidad ansiada por Beceiro

P. Barreiros, I. Antelo A CORUÑA / LA VOZ

CANTERA

MONICA IRAGO

Jugará en el Astorga de Segunda B junto a Juampa, el coruñés cedido por la Ponferradina y el santiagués por el Racing

20 ene 2016 . Actualizado a las 09:03 h.

Iago Beceiro resurge otra vez de sus cenizas. Las dos últimas temporadas en el Verín reactivaron la carrera de este joven de 22 años, que iba para figura y a punto estuvo de echarlo todo a perder. Así lo reconocía hace unos meses a La Voz, agradeciendo de paso el favor del presidente del conjunto ourensano (Zubiela) y de su familia. «La única ayuda para cambiar ha sido de ellos. Es la familia que tuvimos. Y el Verín, claro. Si me voy algún día, mi recuerdo será ese», explicaba entonces.

Ese día, esa nueva oportunidad anhelada, todo indica a que se va a producir hoy, cuando está previsto que el delantero coruñés firme contrato profesional con la Ponferradina, que milita en la Segunda División. El plan del conjunto berciano es cederlo durante los próximos cinco meses al Atlético Astorga, de Segunda B, con el que acaba de rubricar un convenio de colaboración hace unas semanas.

Si Iago Beceiro lo hace bien y convence a los técnicos, la Ponferradina se guarda una opción para ampliarle el contrato durante dos temporadas más (serían la 2016-2017 y la 2017-2018). En ese caso, el contrato incluiría una compensación económica para el Verín, así como un porcentaje de un futuro traspaso, si se llegara a producir.

Con él se marchará el santiagués Juampa Barros, extremo también formado en la cantera del Deportivo, que la pasada temporada militó en el Ordes, en Tercera, y actualmente estaba jugando en el Racing de Ferrol, en Segunda B. Se va cedido y a final de temporada volverá al cuadro de A Malata.

En busca de tranquilidad

Iago Beceiro protagonizó una madurez futbolística repleta de sobresaltos. Debutó en el Fabril, en Segunda B, con solo 16 años y jugó veinte minutos en un partido de Copa del Rey con el primer equipo del Deportivo en enero del 2011, con 17. La joven promesa no supo digerir este temprano éxito, dejó los estudios y las cosas empezaron a salirle mal sobre el verde.

Abandonó el filial blanquiazul con 19 años y se marchó a Ucrania, donde coincidió con el actual pichichi deportivista Lucas Pérez, tanto en el Karpaty como en el Dinamo de Kiev. La aventura salió mal, y con 20 buscó cobijo por primera vez en el Verín.

De vuelta al Fabril disfrutó de una nueva oportunidad con el Fabril en el último semestre del 2014, pero acabó marchándose al Caudal de Mieres en el mercado invernal. La pasada temporada la comenzó en el Somozas, pero no llegó a jugar ni un minuto; así que volvió a Verín, con el que el pasado verano subió a Tercera División y ahora marcha decimoquinto clasificado. Allí marcó 24 goles en dos medias temporadas.

En Astorga, al cobijo de una estructura profesional como la de la Ponferradina, le tocará demostrar que efectivamente este nuevo Iago Beceiro es otro. Que ya está listo para recuperar su sueño de ser futbolista profesional.