El Dépor se resigna a perder a Rolán: «No podemos endeudar más el club»

Vidal no contempla la posibilidad de que continúe el uruguayo, al que ve «inasumible» para cualquier club de Segunda B


El Deportivo apura los últimos días del mercado de invierno, que finaliza el próximo lunes, con la necesidad de traspasar o ceder con opción de compra al delantero uruguayo Diego Rolan, la ficha más alta de la plantilla, que resulta inasumible para el conjunto blanquiazul en Segunda B, según explicó ayer su presidente, Fernando Vidal. «Rolan es inasumible para un equipo en Segunda B. La intención es que salga porque tenemos que limpiar económicamente el club, no podemos endeudarlo más», comentó en la rueda de prensa telemática tras la presentación del brasileño Raí.

El presidente reconoció que solo «si hay salidas, habrá entradas» en la plantilla blanquiazul, que dispone de todas sus fichas cubiertas en este momento y que económicamente tampoco puede afrontar nuevas adquisiciones sin liberar coste salarial, porque, reconoció, el club está «al límite».

Vidal explicó que la salida de Rolan no tiene que ser «necesariamente» en forma de traspaso, pues podría «ampliar la relación contractual y salir cedido». «Si no ampliamos el contrato, buscaremos la manera de conjugarlo con opciones de compra, por ejemplo», valoró el dirigente. Rolan firmó con el Deportivo en el verano del 2017 un contrato que finaliza en el 2022, por lo que a partir del mes de enero del próximo año sería libre de negociar y comprometerse con el club que desee.

En este sentido, en sus únicas declaraciones de esta temporada, el pasado 10 de diciembre, el futbolista, de 27 años, se declaró incluso dispuesto a rebajarse la nómina. «Obvio que yo estaría dispuesto a bajarme el sueldo —proclamó ante la prensa—. Si hoy me ven aquí, es porque tengo ganas de ir de la mano con el equipo, y humildad para jugar en esta categoría y poder ayudar. Es una opción que no hay que descartar», dijo, antes de aclarar de inmediato: «Hay muchísimas posibilidades que ya se conocen».

El salario del delantero, que ronda el millón de euros, se ha convertido año tras año en la principal dificultad esgrimida por el club para que haya acabado vistiendo otras camisetas distintas a la blanquiazul. Primero jugó cedido en el Málaga y, cuando el Deportivo cayó a Segunda División, enlazó préstamos consecutivos en el Leganés, el Alavés y, el pasado curso, en el Juárez mexicano. Ahora, cuando apenas ha jugado cuatro partidos como deportivista dos categorías por debajo de aquella para la que se le fichó, se le vuelve a abrir la puerta de forma casi desesperada. «Tenemos la necesidad imperiosa de que un jugador como Rolan salga», llegó a afirmar Vidal, aunque en otros momentos de su comparecencia vinculó esta operación a la intención de que la plantilla se refuerce de cara al tramo decisivo del calendario.

«Si no sale Rolan, no hay ninguna ficha disponible. Puede llegar un punta, un diez, un mediocentro,... No nos vamos a meter en esa parcela. Contamos con técnicos profesionales en el club y ellos tendrán que a ver. Pero si no hay salida, no habrá ninguna entrada», dijo, en relación a que tras la contratación de Raí el Deportivo ha completado su cupo de 22 licencias, incluidos los seis futbolistas sub-23: Valín, Mujaid, Lara, Lucho García, Gandoy y ahora también el nuevo jugador brasileño.

Una plantilla de 4,6 millones

El presidente deportivista reconoció que, al margen de la ficha de Rolan, el coste de la plantilla es de 3,6 millones de euros, una cantidad que consideró similar a la que presentan otros equipos potentes de Segunda B como el Badajoz, el Ibiza, el Hércules o el Marbella. Vidal se quejó de la escasez de ingresos en esta categoría, una situación acentuada por la pandemia. «No meterse entre los tres primeros... es que no lo puedo ni pensar», afirmó.

«¿Richard Barral? A final de temporada analizaremos todo»

La crisis extrema que afronta el Deportivo desnuda los errores de Richard Barral al frente de la dirección deportiva. El regreso de la persona de confianza durante la presidencia de Tino Fernández ha provocado que el club repita muchos de los tropiezos de aquella etapa. No obstante, Vidal evitó ayer cargar las tintas sobre el muñidor de la actual plantilla. «Es el director de fútbol profesional del primer equipo. Cuando las cosas no salen bien en los resultados deportivos se cuestiona todo. Pero un consejo tiene que tener paciencia y poso. Yo soy totalmente contrario al cambio de entrenador, soy de darle muchas oportunidades y tener paciencia con el entrenador. Lo que pasa es que esta es una Liga tan tremendamente corta, que no hay ni tiempo a eso. Lo mismo hago con la dirección deportiva. Cuando acabe la temporada haremos análisis, hablaremos y tomaremos las medidas que tengamos que tomar», señaló, cuestionado por las numerosas críticas que la labor de Barral reúne.

«Una plantilla siempre es mejorable, puede haber errores. Pero poner en duda la categoría y calidad de estos jugadores... Esta plantilla tiene una calidad excepcional, pero no dan el nivel», reconoció, antes de referirse a las reiteradas lesiones como una de las razones que explican la evidente falta de rendimiento. «Llevamos 33 lesiones musculares, incluidos algunos jugadores que nunca habían tenido lesiones musculares hasta ahora», se lamentó. Junto a este argumento, también se refirió al del peso de la responsabilidad que conlleva defender la camiseta del Deportivo, de forma especial en un curso tan exigente como este. «Lo estamos pasando muy mal. El primer equipo es el motor del club. Hemos hablado con los jugadores y el cuerpo técnico, y puedo decir, por mi experiencia como deportista, que al equipo le falta confianza, pero este domingo va a dar el do de pecho, porque sabe qué representa el escudo», añadió.

«Sin la compra de Abanca hubiéramos liquidado el club en agosto»

.El presidente del Deportivo elogió la labor de Abanca y llegó a señalar que si no llega a ser por su llegada a la propiedad del Deportivo, este no habría podido subsistir en Segunda B. «Para sostener la estructura del club hemos tirado de financiación. Y que Abanca sea ahora la propietaria nos ha facilitado mucho. Sin ella, éramos insolventes y, encima con una deuda tan grande como la que tenemos, así que no nos darían ni un duro fuera. Queremos un club de todos y, si los socios en aquella asamblea no llegan a dar este paso, hubiéramos liquidado el club en agosto», señaló sin rodeos.

Vidal reconoció que mantiene «constante y diariamente» contacto directo con el presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet. «Está muy pendiente. No está contento, está preocupado, pero tenemos su apoyo absoluto. Es un ganador nato. Es siempre positivo y sabe que en el fútbol no siempre sale como uno quiere», dijo.

Facturas de más de un millón: la sentencia de López Cao, los despidos de Del Pozo...

Con sorna y un rictus de enfado, el presidente del Deportivo señaló que el Deportivo es «como un huevo Kinder, porque cada día esconde algo nuevo», en referencia al «millón y pico de euros» en forma de facturas impagadas procedentes de anteriores etapas que se ha encontrado «levantando la alfombra del club». Así, se refirió a los 420.000 euros a pagar «por la sentencia de López Cao [Os Arcados de la playa de Riazor], que viene de un problema del 2004»; los 300.000 euros de reducción que la Liga hizo de los derechos de televisión de la temporada pasada por el covid; los 100.000 euros de deuda por la luz de la ciudad deportiva «que la anterior gestión del club dejó de pagar»; otros 100.000 euros «por el despido de empleados del club, en la época de Carmelo del Pozo, previa emisión por parte de la sociedad de un SMS, ni siquiera los notificaron personalmente»; otros 100.000 euros por una indemnización por invalidez del año 99 al exdeportivista José Luis Ribera; «y —agregó— puedo seguir contando historias que todas juntas sobrepasan el millón de euros. A perro flaco todas son pulgas».

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