El previsible cásting de Martí

En los tres partidos que lleva en el cargo, el entrenador ha utilizado a 20 de los 23 jugadores disponibles antes de volver a apostar por un once reconocible


Miles de estudiantes de bachillerato, antes de quemar sus libros en el fuego de San Juan, tratan de grabar a fuego en su memoria las tesis de Santo Tomás. Un año después de aprobar la selectividad, la mayoría recuerdan poco o nada de su filosofía y, otro puñado de años más tarde, solo sabrán del santo algo que nunca llegaron a estudiar. Que una vez Jesús le abroncó por haber tenido que ver para creer. A José Luis Martí, entrenador del Deportivo, le ha pasado algo parecido. Conocía quiénes habían sido los jugadores importantes para Natxo González, esos que semana tras semana repetían en la titularidad, pero optó por ponerse la bata del laboratorio para acabar, convencido por las evidencias, volviendo al punto de partida ante el Numancia. Los experimentos con la plantilla le salpicaron hasta dejarle fuera del play off. La alineación de Martí volvió a ser previsible en Soria, y el Deportivo volvió a ganar.

Prácticamente todos los jugadores del primer equipo han tenido su cuota de protagonismo con el técnico balear. Salvo cinco excepciones. Una es el portero suplente, Ortolá, incapaz de discutir los galones de Dani Giménez. Hay otros dos jugadores que no han podido estar sobre el verde por lesión: David Simón y Krohn-Dehli. El canario pronto abandonará esta lista de inéditos. Se ha reincorporado con el grupo y su reaparición es cuestión de tiempo. El danés tendrá que esperar, todavía ejercitándose en solitario en el campo número uno de Abegondo.

Los otros dos casos han sido decisión técnica. Saúl, un jugador que durante el curso ha pasado de descartado a indiscutible para posteriormente instalarse en el terreno del misterio, y Sebastián Dubarbier. Ambos han estado a la sombra de un Diego Caballo que acumula todos los minutos con Martí. Confía en el charro el entrenador, que incluso prescindió de contar en Soria con un lateral izquierdo suplente en el banquillo. No había recambio porque Martí dejó en la grada a Saúl después de descartarlo a última hora en la que ha sido la única lista en la que ha logrado entrar el carrilero cántabro. Dubarbier sí se sentó en el banco de suplentes ante el Extremadura, pero no dispuso de minutos.

Dicen los números que hay cinco jugadores indiscutibles para el nuevo preparador del Deportivo. Dani Giménez, Duarte, Caballo, Expósito y Quique han jugado todos los minutos desde la llegada del nuevo míster. Una lista en la que probablemente estaría Pablo Marí de no haber sido por la sanción que le impidió viajar a Soria, posibilitando la irrupción de Somma. Bóveda es el sexto jugador que más minutos suma. La línea defensiva es a la que más estabilidad le ha dado Martí.

Tras ellos, aparece un grupo de siete futbolistas por encima de los cien minutos (Pedro Sánchez, Valle, Marí, Bergantiños, Mosquera, Santos y Fede). De todos ellos, la irrupción de Pedro es la más llamativa. El jugador, lleno de intermitencias este curso, ha recuperado protagonismo con Martí pero no acaba de alumbrar a la grada, que le recordó su descontento en la derrota ante el Extremadura.

En el vagón de cola de las preferencias del nuevo técnico aparecen los tres fichajes de invierno. Del trío de diciembre, Vítor Silva es el único en el que ha recaído la responsabilidad de ser titular. Vicente Gómez cierra la lista con tal solo doce minutos.

Tras un baile de 270 minutos, siguen danzando los que ya bailaban. Martí, tras ver, ya se lo cree.

Tres partidos y cinco entrenadores distintos en un solo curso

Lois Balado

Tras Idiakez, Alcaraz y Natxo González, La Romareda asistirá a un duelo inédito desde los banquillos

El Real Zaragoza era un equipo de play off a estas alturas de la temporada pasada. Con Natxo González en el banquillo, los maños enlazaban victoria tras victoria en una segunda vuelta meteórica. Acabaron terceros la Liga. Una cascada de ilusión corría grada abajo en la Romareda tantos años después.

Todo se torció cuando el equipo se la jugaba. Se filtró la noticia de que Natxo entrenaría el próximo curso en A Coruña y la afición tuvo un chivo expiatorio sobre el que descargar la frustración cuando apareció el Numancia en el camino. El sexto le ganaba al tercero y en el juicio del estadio no sirvió de nada la rueda de prensa del vitoriano asegurando que el compromiso estaba intacto independientemente de la inminente mudanza.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

El previsible cásting de Martí