La Navidad de los capitanes

Miriam Ríos y Álex Bergantiños brindan bajo la iluminada bola de La Marina y comparten algunos recuerdos y sensaciones que les traen estas fechas mientras piden al nuevo año dos ascensos a Primera


Dos coruñeses. Ella de Monte Alto. Él de la Sagrada Familia. Comparten afición y equipo desde niños. Son los capitanes de sus respectivos conjuntos. Y este año tienen un mismo reto: lograr el ascenso a la máxima categoría del fútbol nacional. De momento, ambos van por el buen camino. El de Miriam (A Coruña, 1987) allanado tras el importante triunfo del pasado sábado en casa de su gran rival de la categoría: el Real Oviedo. El de Álex Bergantiños (A Coruña, 1985) con alguna piedra más fruto de la goleada sufrida en el Ramón de Carranza. Pero los dos mantienen la misma ilusión y exigencia que plasman en forma de petición de cara al nuevo año: «Salud a nivel individual y para nuestras familias. Y luego, en el aspecto colectivo, lograr el ascenso».

Antes del descanso navideño para retomar fuerzas e iniciar el esprint final hacia la meta ansiada, Álex y Miriam comparten brindis en La Marina, bajo la luminosa bola navideña. La capitana, menos retraída y supersticiosa, incluso se atreve a agitar la botella de cava para mostrar su estado de felicidad.

En pleno centro de A Coruña, a escasos metros de la plaza de María Pita, ambos capitanes recuerdan con nostalgia sus primeras Navidades: «La imagen que yo tengo es la de toda la familia reunida en casa de mis abuelos. Ese recuerdo de estar hasta las siete u ocho de la mañana jugando a las cartas o al parchís. La del 24 era la única noche del año que nos sentíamos mayores pues trasnochábamos como nunca», recuerda el de la Sagrada Familia que un año más disfrutará de estas fiestas especiales en Vilasantar.

Las madrugadas también perduran en el recuerdo de Miriam. En este caso por los nervios de aguardar a Papa Noel y los Reyes Magos. «Dormía con mis hermanos pendientes de qué nos iban a traer. Era muy emocionante», explica.

Noches largas, familia y algo que no faltó nunca en la mesa de los Ríos y Bergantiños: almejas y langostinos. «Desde hace años, casi siempre es la misma cena. Puede variar algo, pero nunca falta la sopa de marisco, los langostinos y las almejas», explica Miriam. Álex sonríe y asiente: «Aunque es una casa humilde, siempre se hizo el esfuerzo para que hubiera almejas y langostinos. El resto, de lo más normal en cualquier aldea gallega: carne asada y esas cosas», explica el blanquiazul.

Cenas familiares

Este año también podrán degustarlo en Vilasantar, en una mesa alrededor de la cual se reunirán más de treinta personas. «Tíos y primos nos llevamos muy bien y, por fortuna, todavía no ha empezado a faltar mucha gente. Así que somos muchos. Además, empieza a haber niños, con lo que se revitaliza el sentimiento navideño. Seguro que habrá parchís y cartas, que nunca han faltado tampoco», relata Bergantiños.

En A Coruña, en el domicilio de Miriam, habrá una celebración mucho más íntima. «Ya de por sí somos una familia bastante pequeña y este año aún seremos menos. Solo cenaremos seis, porque mi hermano vive desde hace unos años en Argentina y mi madre se ha ido hace unos días para allí». Pero las nuevas tecnologías acercarán a los Ríos Barreiros: «A las doce de la noche de aquí solemos conectarnos por videoconferencia para felicitarnos las fiestas. Tiene su toque de melancolía, pero no deja de ser bonito», explica la futbolista del Dépor.

Antes de todas estas celebraciones, el número 4 blanquiazul ha tenido unas laboriosas semanas previas en las que le ha tocado adornar varios árboles. «Lógicamente, a la niña le hace ilusión, así que me ha tocado montar varios: el de mi casa y los de las casas de los abuelos. Si lo unimos al calendario de Adviento que le regala la madrina, hemos tenido una previa navideña de un mes», comenta con una reconfortante sonrisa.

Con la mente en el ascenso

Festejos y familia que no distraen ni a Bergantiños ni a Miriam de su gran objetivo para el año que comenzará en una semana y por el que brindan ya: lograr el ascenso a Primera División.

«Sería algo precioso que a final de temporada pudiéramos celebrar los dos equipos el éxito», adelanta la capitana ante el siempre precavido Bergantiños: «Es el deseo de todos, pero no va a ser fácil. Nos queda medio año muy complicado en el que intentaremos dar lo máximo porque sabemos que no puede haber otro objetivo que, en nuestro caso, el de regresar. También nos gustaría que ellas subieran porque llevan algún tiempo ahí peleando y se lo merecen», enfatiza un Alex que, como Miriam, insiste en la salud: «Sin ella, el resto de poco vale».

Y de esta manera, los dos representantes de los primeros equipos del Real Club Deportivo brindan y se conjuran por un 2019 de éxitos blanquiazules. «Que a todas los equipos del Dépor les vaya bien», apostilla la capitana.

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