Natxo González reconoce que el Dépor experimenta un bajón cuando actúa como visitante y trata de lograr que mantenga el carácter que exhibe en Riazor
29 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.No es Natxo González un entrenador que se caracterice por alinear onces que se puedan decir de carrerilla. «Me gusta introducir algún matiz bien por el rival, bien por otras circunstancias», aclara. Pero en ocasiones sí que le gusta no tocar lo que funciona e incluso premiar a los que lo han hecho bien. Es el caso. De cara el duelo contra el Nàstic (mañana, 20.30 horas, Gol), lo hará. Mantiene la convocatoria de futbolistas que derrotaron al Granada el pasado domingo en una búsqueda por mantener la personalidad exhibida por la escuadra blanquiazul frente a un conjunto andaluz que llegaba a Riazor en un excelente estado de forma.
Por este motivo, Natxo González insistió, una semana más en que quiere que el Dépor que juega a domicilio tenga el mayor parecido posible al que se exhibe en Riazor. «Fuera tenemos que parecernos a lo que somos como locales. Luego está claro que no es lo mismo jugar en Alcorcón o el campo del Nàstic, que en Riazor, ante tu gente, pero la idea es esa, hacer lo mismo. Por decirlo de alguna manera, nos está faltando esa personalidad que sí tenemos en nuestra casa», subraya.
Un nuevo encuentro a domicilio, y ya será el sexto de Liga, algo que no preocupa al entrenador vitoriano: «Es que no puedes pararte a pensar en eso. Lo bueno es que luego vendrán más partidos en casa, que es lo que nos gusta», destaca el técnico blanquiazul. También desconoce González qué Nàstic aguardará al Dépor mañana, por lo que advierte de que «hay que estar preparados para todo».
Cuatro puntos de los últimos seis
«Vienen de hacer cuatro de los últimos seis puntos -destaca-. Defensivamente, están consiguiendo ser un bloque muy fiable. Pero a partir de ahí no sé si nos van a esperar más atrás, o venir a buscar arriba. Por eso, debemos prepararnos para ambas situaciones», justifica.
El triunfo permitiría a los coruñeses acumular dos seguidos, algo que aunque agradaría al entrenador, no quita el sueño. «Sería importante, pero bueno, siempre voy a lo mismo. No solo hay que pensar en qué conseguimos sino como. Qué tenemos que hacer para ganar en Tarragona. Y luego, aún quedaría mucho», sentencia el preparador blanquiazul, que hoy dirigirá en Reus la última sesión de entrenamiento de la presente semana.