El calendario se le tuerce aún más al Dépor, que necesita mantener las distancias
26 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Hay dos Deportivos a la misma altura. La diferencia de goles (-12, frente a -15) mantiene fuera de la zona de descenso al de Vitoria, que cuenta además con el favor del calendario para evitar la recaída. El panorama de los de Abelardo, que han sido capaces de sumar tres triunfos en sus últimos cuatro duelos, es hasta bonito: una visita a San Mamés y dos citas seguidas en su estadio, donde no ha hecho más que ganar desde el cambio de técnico. En Mendizorroza recibirá primero al Sevilla, el conjunto que más acusa la diferencia cuando no juega en el Pizjuán, y al Leganés, ubicado en la mitad baja de la tabla. Mientras tanto, el Deportivo que ejerce de local en A Coruña solo disputará en Riazor el duelo con el Valencia (dos derrotas en ocho partidos lejos de Mestalla). Antes visitará el Estadio de la Cerámica y después el Bernabéu.
El vaso se llena a medias si se atiende que el Villarreal encadena dos derrotas seguidas en su casa. La parte vacía apunta a la incapacidad blanquiazul para rascar puntos en canchas de adversarios de cierta entidad, y el submarino amarillo cierra las plazas que dan acceso a competición europea.
El Real Madrid tampoco está siendo capaz de hacer un fortín de su estadio, y ya ha cedido dos empates y el mismo número de derrotas, aunque había enlazado cinco victorias consecutivas hasta que le tocó recibir al Barça.
Incapaces frente a retos más asequibles, como el de medirse al Celta en campo propio, los de Cristóbal llegan exigidos de hazañas a un tramo fundamental para no quedar descolgados. Mantenerse en 15 de aquí a la segunda jornada de la segunda vuelta, colocaría al equipo en situación delicada.
Similar al del Levante
Entre los conjuntos ubicados a tiro, solo el Levante tiene un calendario a la altura del coruñés (Barça, Celta y Villarreal, justo antes de acudir a Riazor). Por detrás, tanto el Málaga como el Las Palmas (a cuatro puntos de distancia) afrontan un tramo de aspecto más benévolo.
Las perspectivas mejoran algo a partir de la jornada 21, pero antes será necesario apretar los dientes para mantener distancias y no empezar a disputar finales ya en febrero.