Una rebaja de deuda de 70 millones

josé m. fernández

TORRE DE MARATHÓN

GONZALO BARRAL

El Dépor zanjó el débito privilegiado con Hacienda que amenazaba su supervivencia

01 jul 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El Dépor ha aclarado su futuro o al menos ha soltado un lastre que ponía en riesgo su continuidad ante cualquier contratiempo inesperado. El crédito de 45 millones concedido por Abanca no acaba definitivamente con la pesada mochila acumulada durante la gestión de Lendoiro, pero sí alivia la carga. Por lo pronto, desaparece la deuda privilegiada con la Agencia Tributaria, el auténtico nudo gordiano de un concurso de acreedores de 160 millones de euros de deuda y que tres años y medio después se reduce a poco más de 90, en plazos bastante más cómodos que los acordados en su día con una Hacienda inflexible tras años de incumplimientos. Así ha sido el camino del Deportivo desde que a finales del 2012 entró en preconcurso de acreedores. 

concurso de acreedores

El final de la escapada de Lendoiro 

La deuda con Hacienda ha sido la clave de todo el proceso concursal del Deportivo, tanto por su volumen -ningún otro club se ha acercado a las cantidades que acumuló la gestión de Lendoiro- como por su importancia, ya que la mayor parte del montante ha sido declarada privilegiada. Fue el embargo de Hacienda el que puso sobre la mesa la crítica situación económica a la que Lendoiro condujo al Deportivo. Así, el 8 de noviembre del 2012, el Deportivo se acogía al artículo 5bis de la Ley Concursal o, lo que es lo mismo, al preconcurso. Dos meses después, el 10 de enero del 2013, suspendía pagos y entraba en concurso de acreedores. Sin credibilidad y empecinado en unas cuentas claramente irreales, Lendoiro aún calificaba su gestión como «notable» y presentaba una lista de acreedores de 93 millones, de los que 40 correspondían a Hacienda. Cifras que pronto los administradores concursales se encargaron de corregir. 

deuda concursal

Una losa de 160 millones 

El 8 de octubre del 2013, una vez resueltos los principales incidentes concursales, la deuda quedó establecida en 160 millones de euros, de los que 99 correspondían a privilegiada, 29,8 a ordinaria y 31 a subordinada. La única modificación importante de estas cantidades -no en el total- se produjo con la posterior sentencia del Supremo que clasificó como privilegiada 20,7 millones de euros de débito con Hacienda hasta entonces considerada como deuda subordinada.