a coruña / la voz

Remate de Ifrán, rechace, marchenazo, partido cerrado, y manteo a Vázquez, eufórico. El Dépor ascendió por última vez hace tres años justos, tras varias jornadas tonteando con la gesta. Liquidado el Jaén, arrancó el bucle de la planificación que repite ciertos patrones desde aquella. No muchos, porque la mayoría de los llegados a partir de entonces traían billete de vuelta, pero hay nombres que reinciden en cuento asoma junio. Juanfran y Sidnei viven a caballo del dentro o fuera; Laure le estira los bises al canto del cisne blanquiazul; Lux, refrenda los plazos cortos de sus votos; Bergantiños, inalterable; y Juan Domínguez, agitador hecho en casa. No ha habido ya fin de curso sin noticias del naronés. Aquel del 2014 fue el más movido, con Bello señalando públicamente al representante del centrocampista, reticente a prorrogar contrato. Fue el primer culebrón de Primera y regresó puntual con nuevos capítulos un año después, cuando Juando dio el sí quiero por tres cursos; y otra vez al siguiente, el del 2016, cuando el canterano se marchó prestado a Mallorca para volver a los brazos de Vázquez. El míster fue desalojado después de la isla, donde han llegado otros dos técnicos, y con el miedo a poner más de un pie en Segunda B darse cuenta de que el problema estaba en quienes saltaban al campo y no en quien los dirigía. Entre tanto, Domínguez ha perdido su condición de bermellón intocable y se le aventura un difícil desenlace a su retorno. 

Doble pivote sostenido

La categoría de plata quedará liquidada en un par de asaltos (el Mallorca ve la permanencia a tres puntos y pico) y el antiguo portador del 10 que hoy viste Andone regresará a casa a ver qué sucede con esa campaña que aún le falta por cumplir en A Coruña. Tendrá especialmente complicado seguir en su club de casi toda la vida: ocupa la plaza con más pretendientes del plantel. El doble pivote que Mel mantuvo cuando ocupó el lugar de Garitano tiene ya tres interesados (Borges, Mosquera y Bergantiños), otro con opciones (Fayçal; pocas) y uno más en camino (Guilherme). A ellos se sumará, casi seguro un nuevo postulante aparte del naronés. Seis que podrían ser siete si cuaja la idea de reforzar aún más esa zona, defendida por el entrenador con el visto bueno de la secretaría técnica.

Se pretende adquirir un jugador distinto, y quizá por ahí sí tenga alguna opción Juan Domínguez. De no ser así, otro vendrá como alternativa, lo que además mermaría todavía más las posibilidades del otro jugador de la casa en la plaza. Álex Bergantiños solo ha sido titular seis veces esta temporada (todas, tras la llegada de Mel) y aparece como cuarto en discordia en la pelea más reñida del conjunto. Ni Borges, ni Mosquera, ni Guilherme -el brasileño volverá en propiedad en cuanto el Deportivo se arregle con el Udinese en el tema de plazos de pago- encajan en el papel de asiduo a la suplencia, y uno tendrá que serlo. Si el que venga a mayores tiene también el vicio de jugar, la medular será con diferencia la zona más cotizada del próximo curso.

Hay otro puesto con idéntico número de aspirantes a plaza, pero de jerarquías mucho más definidas. Juanfran destacó durante toda la 2016-2017, y Luisinho cuajó alguno de sus mejores etapas como deportivista antes de lesionarse. El club ejecutará la opción de compra del madrileño, que de no ser traspasado está muy por delante de Laure (podría salir) y Borja Valle (se probará como carrilero). En la izquierda, hay intención de renovar al portugués (encantado de quedarse), titular antes que Navarro (con un año más por cláusula) y Saúl. El cántabro ha pasado un año casi en blanco. Primero en Girona, y ahora en Mallorca, donde ha empezado a formar en ese once del que se ha caído Juan Domínguez. 

Álex Corredera, Manu Molina, Anxo, Manú y Naveira, primeras bajas en el Fabril

Cristóbal Parralo lo avisaba ayer en una entrevista en La Voz: «Los jugadores se merecen saber cuanto antes lo que el club espera de ellos y qué situación van a tener». Y dicho y hecho. El Deportivo anunció sus cinco primeras bajas en el filial: el portero Anxo, el lateral izquierdo Naveira, los centrocampistas Manu Molina y Manú y el mediapunta Álex Corredera.

Quizás la más llamativa de todas ellas sea la de este último. Corredera, gerundense del año 96, había recalado hace dos veranos en A Coruña procedente del equipo juvenil del Barcelona. Su comienzo fue esperanzador y de hecho la pasada temporada la finalizó con diez goles. Pero poco a poco fue perdiendo protagonismo y esta campaña ya perdió la titularidad.

Anxo y Naveira apenas contaron oportunidades y Manú estuvo todo el año lesionado. En cuanto a Molina, quizás su problema sea la edad (es del 91).

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