El filial del Deportivo se juega el ascenso a Segunda B con la confianza que le da un escenario que le va bien
26 may 2017 . Actualizado a las 09:26 h.Siempre se ha dicho que no es bueno sacar a un equipo de su hábitat natural. Es decir, que si el Fabril juega toda la temporada en Abegondo, puede perjudicarle cambiar a Riazor. Pero esta afirmación es un mito y así lo demuestran los resultados. Al filial le viene Riazor como anillo al dedo y este domingo (12 horas, TVG 2) lo quiere volver a demostrar contra el Cacereño (0-0, en la ida).
Desde el año 2000, el filial deportivista ha jugado ocho partidos de fase de ascenso en Riazor. Siete pertenecientes al asalto a la categoría de bronce y uno a la de plata (contra el Écija en el año 2008). Y de los ocho partidos, siete acabaron en victoria (seis en el tiempo reglamentario y otro más en los penaltis) y uno en empate, el cosechado contra el Marino de Luanco, en el año 2000, y que acabó frustrando el ascenso a Segunda División B. Para encontrar la última derrota en Riazor hay que remontarse a 1998 (contra el Espanyol B, 1-5).
Una buen número de jugadores de la actual plantilla fabrilista (Anxo, Blas, Lucas, Edu Expósito, Hugo Rama, Álex Corredera y Pinchi) ya jugaron el año pasado dos partidos del play off: ante El Palmar (4-0) y el Navalcarnero (2-1). De la anterior cita, contra El Palo (4-2), en el 2013, solo queda Álvaro Queijeiro, aunque el actual capitán de los blanquiazules no jugó aquel encuentro porque Sidibé y Adrián Martínez le cerraban el paso.
Curiosamente, al Fabril se le da mejor Riazor que la ciudad deportiva de Abegondo, su escenario habitual. Desde su inauguración en el año 2003, el filial vivió allí tres eliminaciones: contra el San Pedro andaluz (0-0), en el 2015; y contra los madrileños Cobeña (1-1), en el 2006, y Pegaso (0-0), en el 2004. Por contra, solo celebró el ascenso en una ocasión: contra el Don Benito (1-1), en el 2007. En total, se jugaron 12 partidos de fase de ascenso a Segunda B en Abegondo con un parcial de 8 victorias y 4 empates.
Parralo: «Aquí cabe mucha más gente y eso nos puede ayudar a conseguir el objetivo»
El Fabril entrenó ayer en Riazor, un escenario que le gusta especialmente a su entrenador porque «el campo está bien» y además «cabe muchísima más gente que en Abegondo y nos puede ayudar a conseguir el objetivo».
Cristóbal advierte que su sus jugadores están ansiosos porque llegue la hora de la verdad. «Los chicos están deseando que llegue el domingo para demostrar que tienen fútbol y que pueden lograr el ascenso. Lo que hay es una calma tensa porque tenemos todos ganas de enfrentarnos al Cacereño», dice. «La eliminatoria está igualada, pero lo importante es que nos lo jugamos aquí, en casa, con nuestro campo, con nuestra afición... Y espero que con el apoyo de todos podamos conseguirlo», agrega.
Queijeiro sigue siendo duda. «Galán está bien, está recuperado; y Álvaro va a ser difícil que pueda llegar. Hasta el domingo hay tiempo, hablaremos, y ahí tomaremos una decisión».