Los próximos desafíos de Pepe Mel

Pedro José Barreiros Pereira
pedro barreiros A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

GONZALO BARRAL

Con el descenso a más de seis puntos, el Dépor debe mejorar en todas las líneas durante el decisivo abril

21 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El descanso liguero y la derrota del derbi abren un nuevo período en el Dépor. Había la ilusión de que el choque contra el Celta hubiese servido para que la ventaja sobre el descenso se hubiese ampliado y hasta las expectativas fuesen otras. Sin embargo, el equipo coruñés encarará las siete jornadas del mes de abril con la máxima de escapar de las últimas posiciones y plantarse en los tres partidos finales de mayo con los deberes hechos y el olor a vacaciones en el ambiente.

Ninguna de estas dos metas serán posibles de inmediato. Hay trabajo por delante. Tras destacarse como un gran motivador en los cuatro partidos con que abrió su etapa en el banquillo de Riazor, Mel ha de impermeabilizar ahora a la plantilla para que los daños de esta decepción le afecten lo menos posible, al tiempo que planta los cimientos en su filosofía de juego en esta semana sin fútbol de competición. Estos son los retos que aguardan al entrenador madrileño:

El rendimiento en Riazor

El Deportivo ha concedido gol en todos sus partidos de casa, salvo en dos (el Osasuna y el Villarreal) disputados en la recta final de la primera vuelta. La vuelta de Sidnei, que se ha perdido las dos últimas jornadas, ha de ir acompañada de un impulso en el trabajo defensivo y que este se vuelva especialmente visible al abrigo de la afición. Las facilidades con que los contrarios están hallando caminos hacia la portería coruñesa se convierten en una sangría que cuesta puntos al Dépor, como sucedió en el derbi, cuando unos y otros coincidieron en señalar el empate sin goles como el resultado más justo. Riazor, que ha sumado 19 de los 27 puntos, ha de convertirse en el fortín de la permanencia, mientras mejora su rendimiento a domicilio. La victoria en El Molinón solo ha de convertirse en el punto de partida.