La sobriedad del Dépor se plasma en la versión blanquiazul con menos derrotas de este siglo
12 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.«Intentaremos conseguir la victoria. Y si no se puede, empatar». Ese «y si» al que ayer aludía Juanfran ha sobrevolado muchos de los encuentros del Deportivo durante este curso (y durante el desenlace del pasado). Con Víctor Sánchez al frente del banquillo blanquiazul, cada punto ha multiplicado su valor. El reto ya no está en sumarlos de tres en tres, sino en evitar concluir los partidos de vacío. Y la fórmula funciona. Más allá de que lo haga en la tabla (con el sorprendente conjunto coruñés aupado a la sexta plaza), lo hace en el terreno anímico. El adversario empieza a ser consciente de la dificultad que entraña derrotar al Dépor, mientras crece la racha de encuentros salvados por los de Riazor.
Fueron tres (empates contra la Real y el Valencia, y victoria en Vallecas) antes de caer frente al Sporting, y después pasaron cuatro (dos triunfos y dos igualadas) para acabar cediendo en La Rosaleda; ahora se acumulan cinco como previa a la visita al Camp Nou. Entre todos conforman una cadena de duelos sin precedente este siglo. Desde la campaña 2000-2001 el Dépor no alcanzaba la jornada 15 con solo dos derrotas en el casillero.
Venían los de Irureta de ganar la Liga en un curso (1999-2000) en el que el tercer encuentro perdido llegó en la Romareda, 17 duelos después del comienzo de la competición. Un año más tarde, los coruñeses llevaban el mismo número de citas a cero que ahora cuando llegaron a Mendizorroza para su partido número 15. Allí, ante el Alavés, cosecharon la tercera derrota (2-1) de una campaña que concluyeron como subcampeones.
Con el técnico vasco en el banquillo, nunca se llegó a estas alturas del campeonato con más de cuatro partidos perdidos en el casillero. Caparrós contaba cinco en la 2006-2007 y Lotina y Oltra firmaron siete en sus cursos de estreno en Primera. El peor registro del siglo pertenece a Víctor Fernández, con el que el Dépor cayó en ocho de sus catorce primeros duelos hace solamente un año.
«Intentamos ganar siempre»
Su sucesor, el hoy entrenador blanquiazul, aseguraba ayer que su equipo nunca salta al campo pensando en el empate, por mucho que sea el que más acumula en Liga (siete, dos por encima del Valencia). «Intentamos ganar todos los partidos, y el del Camp Nou no va a ser una excepción», afirmaba Víctor Sánchez en sala de prensa.
No parece fácil buscar el triunfo en casa de un líder que ha ganado todos los choques en su estadio, aunque el precedente más cercano avale la posibilidad de obtener algo positivo. «Tenemos un recuerdo muy bonito de la temporada pasada y ahí queda para la historia como el resultado que nos dio la permanencia. Es muy emotivo, pero del pasado no podemos construir el presente y el futuro», advirtió el míster.
En el pasado, aunque algo más lejano, se sitúan las victorias coruñesas en cancha culé. Con el propio Víctor como protagonista. «Aquella plantilla era magnífica, todos teníamos una mentalidad ganadora y hambre tremenda. Ahora estamos encantados con la plantilla que tenemos e intentamos imitar cosas de aquella desde nuestra humildad, porque es un buen espejo para ayudar a crecer al Dépor». Un espejo en el que ya se ve reflejada la actual solidez blanquiazul.
Con todos los disponibles a Barcelona
El Deportivo viaja a Barcelona con un ojo puesto en la Copa del Rey. Al menos, desde la convocatoria. Víctor Sánchez ha optado por llevarse al Camp Nou a todos sus futbolistas disponibles, un total de 21 después de que Luis Alberto recibiera el alta esta semana. El motivo de un viaje tan multitudinario, la cita del próximo martes ante el Llagostera.
El míster quiere tener controlado a todo el plantel ante la proximidad de ambos encuentros, así que solo permanecerán en A Coruña el sancionado Mosquera y los lesionados (Borges, Riera, Fede, y Jonás, porque Fabricio se incorporará a la expedición en la ciudad condal).
Las numerosas ausencias no merman el optimismo de Víctor, ya que a su juicio, «todos los jugadores están compitiendo por el once de una manera sana. En las 14 jornadas ha habido entradas y salidas y el nivel del equipo ha sido estable».
En cuanto al once, se espera alguna novedad más allá de la obligada para suplir a Mosquera. Laure podría entrar por Cani y Juanfran ocupar plaza de interior.