El Dépor aprovecha los pases largos, en los que se destaca como el mejor de Europa
24 nov 2015 . Actualizado a las 14:51 h.«Este no es el equipo de Lucas Pérez, es el Deportivo», recordaba con una sonrisa el delantero tras el derbi del sábado. Pero el paso de las jornadas se empeña en demostrar lo contrario. Los datos recuerdan que el coruñés marcó su octavo gol liguero (lleva tantos como Cristiano Ronaldo), y ya acumula casi la mitad de los que llevan los coruñeses, 18. Las sensaciones también refrendan a un Dépor que finaliza y saca el máximo provecho al carismático futbolista, cuyas virtudes son la velocidad y el remate.
Así, las carreras en profundidad del delantero se convierten en la acción más repetida de sus partidos. ¿Y de dónde salen esos pases largos? Pues la mayoría parten de las botas de Lux, el otro héroe del pasado sábado y el futbolista de la Liga que más usa el balón aéreo. Infranqueable en el penalti lanzado por Nolito poco después de que su equipo se adelantase en el marcador, el Deportivo puede presumir de haber encontrado una autopista hacia la permanencia en el buen desempeño de ambos. Porque de Lux a Lucas se va por el aire... y se engorda la clasificación.
Planteamiento
Lux envía casi once pases largos por partido. Su media de balones aéreos es de 10,8 por partido, pero crece ligeramente a domicilio (11,2) mientras disminuye como local, cuando llega al 10,3. El argentino es el líder destacado de la Liga en este aspecto. En el cómputo global, solo los guardametas del Eibar y del Athletic, Riesgo e Iraizoz (ambos con 10,5), presumen de cifras similares. En la clasificación europea el portero del Ajaccio Maury es el único que supera los 12 balones aéreos por encuentro.
Seguridad
Una media de 47 % de efectividad en sus envíos. Eso sí, hay que reconocer que la profusión de envíos de Lux no garantizan su llegada al destino deseado en todos los casos. Hay que recordar que la distancia a recorrer por sus lanzamientos es mucho mayor que la que han de completar los de sus compañeros. El pasado sábado hizo 29 pases totales desde la portería, pero solo ocho llegaron a su destino. No siempre ha sido así. Su media es del 47 %, pues esta misma temporada llegó al 69 % de seguridad en los pases en el partido contra el Atlético, o el 76 % frente al Sporting.
Alternativa
Mosquera lanza más en largo en Riazor que a domicilio. En cuanto a jugadores de campo, en la Liga española el gallego Trashorras (9,7) se lleva la palma y hasta figura como el decimonoveno en Europa, solo superado por porteros. El segundo que más lo intenta en Europa es Xhaka, el centrocampista del Monchengladbach alemán. De vuelta al Dépor, la importancia en esta faceta de Lux se revela tan abrumadora, que Mosquera, el segundo con más pases en largo del equipo coruñés, se queda en una media de 6,3, tan solo la decimosexta más alta de la Liga. Curiosamente, lanza muchos más balones aéreos en Riazor (8,2), el lugar desde el que Lux disminuía un tanto sus cifras, que a domicilio (4,5), donde el meta las aumentaba.
Consecuencia
Un Dépor seguro que no pasa apuros en defensa. Si en ataque el equipo coruñés brilla de la mano de la conexión entre Lux y Lucas, esa búsqueda del pase largo se revela también como un buen antídoto contra los remates del rival. El menor número de pases en corto o en las inmediaciones del área evita errores y recuperaciones del contrario, que, aunque corte el pase largo, ha de enfrentarse a un Dépor serio y ordenado antes de acercarse siquiera a Lux. Así, los blanquiazules siguen siendo los que menos remates reciben de la Liga. En los cinco principales campeonatos europeos, solo el Bayern (6,5), el Dortmund (7,2), la Fiorentina (7,8), el City (8,2), la Juve (8,6), el United y el PSG (8,9) conceden menos disparos que el equipo entrenado por Víctor.
Rendimiento
El derbi, su segundo partido más brillante en defensa. En esta faceta de los remates recibidos, el último choque contra el Celta se reveló como el segundo en el que el Dépor concedió menos tiros, solo seis. Paradójicamente, disfrutó de la jornada más segura, con solo cuatro disparos a su portería, en una de sus dos únicas derrotas de este curso, cuando el Sporting de Gijón ganó por 2-3 en el estadio de Riazor. Por el contrario, el partido en el que más disparos recibió había llegado justo antes del descanso liguero, contra el Levante, cuando le dispararon hasta en quince ocasiones.