«No hay tiempo para hacer duelo»

Xurxo Fernández Fernández
X. Fernández A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Enrique de la Fuente / Shot for P

El Dépor necesita reaccionar de inmediato, en una semana clave para su futuro

06 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

«No hay tiempo para hacer duelo, ni mucho menos». Celso Borges supo encontrar un alivio inmediato nada más confirmarse la dura derrota sufrida en Getafe. «Por dicha viene un partido bastante rápido», reflexionó el futbolista costarricense, que tuvo incluso la voluntad necesaria para rescatar algo positivo: «De esto toca aprender».

Más le vale al Dépor, que no ha ganado mucho en sabiduría tras las derrotas a lo largo de la temporada. Y eso que ha tenido ocasiones de sobra. Quince encuentros sin sumar un solo punto, y solo dos acumulados en las últimas siete jornadas, colocan al conjunto blanquiazul al borde del pozo, a salvo de momento por gracia andaluza.

Los guarismos del Córdoba, el Granada y el Almería (que además tiene tres puntos en el aire por el castigo de la FIFA) están dando vida a los de Víctor, pero el colchón no aguanta más, y tras la última victoria del Levante solo queda aire entre el Deportivo y el descenso. Acumular algo de margen dependerá de lo que ocurra el miércoles frente al colista, que llega casi hundido y se aferra a Riazor como última plaza en la que recobrar la esperanza.

Para el grupo coruñés, la visita del Córdoba es, en teoría, el duelo más asequible de aquí al cierre de campaña. Además, parece difícil que el Almería vaya a rascar algo en el Camp Nou, y el Granada recibirá al Celta con la moral tocada por el 9-1 del Bernabéu.

«El rival tiene que dar igual»

A continuación, la cuesta se empina. El domingo toca viaje a Anoeta, de donde retornar con algún botín es ya obligatorio, en vista de lo que vendrá después. Atlético y Málaga (en La Rosaleda) son un par de huesos, por mucho que Borges sostenga que a estas alturas todos los adversarios merecen la misma consideración. «Quedan nueve partidos que antes del de hoy ya eran importantes y ahora nos toca convertirlos todos en accesibles. Nos tiene que dar igual a quién nos enfrentemos», subrayaba ayer el tico.

«No nos podemos echar a morir. Hay que actuar como ganadores aún en la derrota. Trabajar muy duro», manifestaba el centrocampista nada más terminar el choque. En su opinión, el camino blanquiazul hacia la salvación quedó también marcado en el Coliseo: «Tenemos que animarnos a jugar como lo hicimos en el segundo tiempo». Regar por fin los brotes verdes.