El actual entrenador del Deportivo se las verá esta noche con el mejor jugador que ha dado la cantera del Tenerife en tres décadas de fútbol, Ayoze Pérez
29 mar 2014 . Actualizado a las 19:34 h.«Un futbolista maravilloso, que se está revelando como un fenómeno. Es un chaval con futuro. Tiene calidad, es rápido, marca goles de todos los colores. Calidad más velocidad y definición son tres cualidades que definen un talento importante».
Estas palabras proceden de uno de los mayores descubridores de talentos del fútbol español en su época moderna, Fernando Vázquez. El actual entrenador del Deportivo se las verá esta noche con el mejor jugador que ha dado la cantera del Tenerife en tres décadas de fútbol. Si se le fuerza a los chicharreros de pura cepa a decir el nombre del anterior que les arrancó un suspiro sale el del excéltico Vitolo Añino.
Con estos avales, pero sobre todo con los que le proporcionan sus goles se presentará en Riazor el jugador de moda: Ayoze Pérez Gutiérrez (Santa Cruz de Tenerife, 1993).
El tercer máximo anotador de la Segunda División (16 dianas en 27 partidos) se resumió a sí mismo con un recital en el Heliodoro Rodríguez López ante la Ponferradina la pasada jornada. La definición en carrera en el tanto que anota en el minuto once tras un pase diagonal y el control orientado del gol que logra en el sesenta y siete girándose sobre su eje en el área y encarando al portero desataron la euforia en las gradas tinerfeñas. «Es que tiene jugadas de levantarse y no parar de aplaudir», relatan en Tenerife, donde el exdeportivista Aridane es su mejor socio.
Es el trato con el balón el que llevó a Ayoze desde el juvenil al primer equipo directamente. Aunque en su travesía no llegó nunca a convencer a los responsables de categorías inferiores del club, que insistían en cederlo a equipos de su entorno como el San José y el San Andrés.
Quizás por ello se ha decidido a utilizar el escaparate del Oporto para hacerse un lugar entre los grandes de Europa. Será su primer contrato profesional. De nada han servido los esfuerzos del entrenador Álvaro Cervera y el director deportivo Quique Medina, empeñados ahora en revertir la situación de abandono de la cantera durante tantos años. Este es otro Tenerife, aferrado a sus raíces.
Como las del chico de barrio nacido en María Jiménez con guantes en los pies.