Partidillo caliente en Abegondo

Xurxo Fernández Fernández
Xurxo Fernández A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Un mal pase de Culio a Luisinho generó una violenta discusión entre ambos

09 oct 2013 . Actualizado a las 16:28 h.

El partidillo con el que Fernando Vázquez suele dar carpetazo a los entrenamientos se vio ayer interrumpido de forma abrupta por un encontronazo entre dos de los contendientes. No hubo fea entrada ni patada a destiempo, sino un pase que no llegó a destino. Curiosamente, Culio y Luisinho formaban en el mismo equipo (el de peto verde) cuando iniciaron una discusión que fue subiendo de tono rápidamente. Tanto que sus compañeros se apresuraron a intervenir al ver que la conversación estaba a punto de pasar a las manos.

La cosa pareció calmarse, pero el argentino y el portugués siguieron increpándose y hubo un segundo conato de riña, que de nuevo abortó el resto de la plantilla. En vista de la situación, el míster decidió acabar ahí el ejercicio y mandó a todos a correr alrededor del campo. Varios jugadores colaboraron a la hora de calmar los ánimos. Manuel Pablo se dirigió a charlar con Culio y pronto se le sumó Fabricio. Entre ambos apaciguaron al argentino y la tensión se había disipado ya en el momento en el que el grupo volvió a reunirse para los estiramientos antes de ir al vestuario.

Los protagonistas del incidente emprendieron el camino a la ducha por separado. Mientras Luisinho dejaba el césped departiendo con uno de los médicos del club, el ex del Galatasaray permanecía en él ensayando acciones a balón parado. Una decisión que nada tuvo que ver con la trifulca, ya que durante la semana pasada el argentino también había prolongado la práctica para afinar las jugadas de estrategia.

«Cosas del entrenamiento»

Antes de perderse por el túnel, el lateral portugués apenas quiso comentar lo sucedido y lo despachó con un «Nada, nada». Poco más abundó el argentino, para quien el calentón fue «cosas del entrenamiento».

Algo más comentó, ya en sala de prensa, el capitán del Deportivo. «Fue un encontronazo dialéctico y el entrenador decidió que se había terminado el entrenamiento. Se produjo porque uno le dice algo al otro, el otro no lo entiende o acepta, son dos jugadores con bastante temperamento que se fueron calentando cada vez más y al final el míster decidió parar», explicó Manuel Pablo.

El jugador canario coincidió con Culio al restar importancia a los hechos e incidir en que no es nada ajeno a la actividad habitual de la plantilla. «Otras veces hay discusiones, pero son cortas y pasan sin que te des cuenta. Esta vez fue más larga y lo habéis notado», subrayó.

Lo cierto es que el mediapunta ya ha demostrado en varias ocasiones su carácter, que le ha valido para convertirse en uno de los jugadores más amonestados del campeonato con seis tarjetas en siete partidos.