Hora y media de charla y otro tanto de práctica relajada en su primera sesión frente al Dépor
13 feb 2013 . Actualizado a las 15:39 h.Valerón llegó a Abegondo a las 10 de la mañana y se fue casi cinco horas después. Difícilmente habrá pasado tanto tiempo en los campos de entrenamiento en sus casi doce temporadas en el Dépor. El motivo, el mismo que concentró en las gradas a más de medio centenar de aficionados blanquiazules en un gélido día festivo: la primera sesión preparatoria con Fernando Vázquez al frente. Una jornada intensiva en la que hubo tiempo para todo.
Preocupado por los problemas defensivos
Antes de saltar al césped de Abegondo, los jugadores escucharon a su nuevo técnico durante casi hora y media. Entre las 10.30 y las 11.50, el preparador de Castrofeito se dirigió a sus pupilos en el vestuario. «El entrenador intentó tocar todos los temas, como la situación actual, lo que pretende, su manera de entender el fútbol y todo ese tipo de cosas que se hablan en el primer día de la llegada de un entrenador», detalló después Valerón en la sala de prensa.
Vázquez ya había anunciado en su presentación que pretendía discutir distintos aspectos del juego con los futbolistas y llegar a consensos con ellos para así conseguir mayor implicación. Una fórmula, al parecer, opuesta a la de Paciência, que solo discutía los planteamientos con sus ayudantes.
En lo que no ha habido variación alguna con el relevo en el banquillo (como tampoco la hubo con el anterior reemplazo) es en la principal preocupación del encargado de dirigir a la plantilla. La desorbitada cantidad de goles encajados por el Dépor ya fue el quebradero de cabeza de Oltra y su sustituto portugués.
La tercera apuesta del club esta campaña también «quiere encontrar el equilibrio de ser un equipo que encaje pocos goles y que tenga presencia arriba», desveló Valerón. El capitán considera que el objetivo «es algo complicado, porque todos los entrenadores que tuvimos anteriormente quisieron lograr eso, pero en lo que quiere hacer más hincapié esta semana es en que seamos un equipo que defienda bien para poder atacar».
Carga física ligera y discontinua
Pese a lo inmediato del próximo encuentro del Dépor (el viernes a las 21.30 horas en el Sánchez Pizjuán), el nuevo técnico no se mostró apurado por transmitir a la plantilla sus ideas sobre el césped. Si la charla fue larga, la práctica no lo fue menos y los futbolistas pasaron otra hora y media haciendo ejercicios sobre uno de los campos de Abegondo.
Pese a la duración del entrenamiento, ninguno de los pupilos del de Castrofeito acabó agotado. La sesión se desarrolló a intensidad mínima, sin apenas carga física. Comenzó con un juego de carreras para dar paso a un rondo por grupos (porteros incluidos) que se alargó durante diez minutos. Después, una vuelta al campo al trote y un par de minutos de estiramientos.
La carrera ligera alrededor del terreno de juego y el estiramiento se repitió después de cada uno de los ejercicios. Unas pruebas que tuvieron mucho más que ver con las de Oltra que con las de Paciência. Los ensayos de toque corto y de disparo lejano, y el partidillo en medio campo (sin división entre titulares y suplentes) fueron distendidos y estuvieron alejados de cualquier rigor táctico.
Mientras tanto, los metas probaron reflejos en porterías pequeñas y tanto Laure como Aythami permanecieron calentando al margen, dentro del proceso de recuperación de sus respectivas lesiones.
Buena conexión con los jugadores y los aficionados
El entrenamiento, al que sucedió la rueda de prensa de Valerón, concluyó con una nueva charla del entrenador, esta muchísimo más breve y sobre el césped. En todo momento, el ambiente fue relajado y Vázquez se permitió incluso bromear con algunos de los jugadores. Después, el técnico se entretuvo saludando a varios de los aficionados que todavía aguantaban en la grada (entre ellos, el presidente y el vicepresidente de las peñas blanquiazules). Una camaradería que se antoja clave para salir del hoyo.