Los jugadores blanquiazules coinciden en calificar de vital el partido del lunes
15 dic 2012 . Actualizado a las 20:38 h.Hace solo unos meses, Riki festejaba el retorno del Dépor a Primera. Así pues, el delantero sabe de lo que habla cuando califica el encuentro del lunes ante el Valladolid como «el partido más importante del año». Una reflexión que secunda a las pronunciadas por todos los compañeros del ariete que han pasado esta semana por sala de prensa. A ninguno se le escapa que una derrota frente a los pucelanos sería un durísimo golpe anímico antes del parón invernal. Una victoria, por contra, permitiría afrontar con más garantías el choque con el Espanyol, empatado con el Dépor en el pozo de la clasificación, e iniciar con más desahogo las vacaciones de Navidad.
«Todos somos conscientes de la situación en la que estamos. Cada semana que pasa y no se gana, es más complicado aún. Por activa o por pasiva hay que cambiar la mentalidad para darnos cuenta de dónde estamos y de quiénes somos», subrayó el de Aranjuez en su comparecencia. «El equipo tiene que ser consciente más que nunca de que esos tres puntos nos vendrían muy bien, sobre todo a nivel anímico», insistió.
Sus palabras siguen la línea abierta el lunes por Valerón -«Ese encuentro es una final para todo el deportivismo. Todo el deportivismo se juega mucho en ese partido»-, sostenida el martes por Aranzubia -«Es una final para todos»- y prorrogada el jueves por Bergantiños -el canterano prefirió «no hablar de finales», pero fue rotundo: «Necesitamos ganar ya»-.
Lo importante, el resultado
Mientras el técnico ha encontrado coartada frente a las derrotas en el presunto buen juego del equipo, Riki apuntó que con eso no basta: «El equipo ahora mismo de confianza anda justito, por no decir bajo. (...) Hay que cambiar la dinámica. A pesar de jugar bien, lo importante son los resultados. Hay que sumar de tres en tres».
Una suma, según el ariete, no pasa necesariamente por un cambio de estilo. «Para jugar con cinco atrás, como se ha hecho en anteriores etapas y que pudo salir bien, hay que tener en cuenta las características de los jugadores. Son decisiones que tienen que tomar el entrenador. Con una línea de cuatro se puede defender bien, pero todos tenemos que ser agresivos. Y solidarios. Esa es la principal virtud necesaria para salir de ahí».
Apretarse los machos
«Nos están haciendo mucho peligro en las acciones de banda. Pero lo que se necesita es una unión que se refleje en el campo y cuando es necesario nos tenemos que apretar los machos y defender todos. A estas alturas de campeonato creo que se están haciendo bastantes cosas mal y de hecho ahí estamos en la tabla», se quejaba ayer el referente en punta del Dépor.
Para Riki, el rival en el partido del año es un Valladolid «sólido, compacto, que juega bien y que tiene gente arriba desequilibrante y con gol. Un equipo muy compensado». Un conjunto al que los blanquiazules se medirán con un importante as en la manga: «La afición no nos va a fallar en estos momentos, está muy por encima de nosotros». Un arma fundamental para un encuentro que no vale un ascenso, pero casi.