Manuel Pablo sacó su misil

Pedro José Barreiros Pereira
Pedro Barreiros A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Anotó su tercer gol como deportivista, todos de extraordinario chut desde fuera del área

03 nov 2012 . Actualizado a las 18:15 h.

«Ya pensaba que me iba a retirar sin marcar en Riazor». Manuel Pablo hizo realidad uno de los pocos sueños que le quedaban por cumplir como futbolista. Historia viva del Dépor actual, el futbolista en activo que más partidos ha vestido la camiseta blanquiazul endosó al Mallorca su tercer tanto en quince temporadas. Fue un golazo. Recogió un rechace poco más allá del pico derecho del área, vio a Aouate ligeramente adelantado y lanzó un chut imposible de detener.

El misil estuvo a la altura del que el jugador había marcado frente al Racing de Santander en Liga en septiembre del 2000, en el punto álgido de su carrera, mientras los grandes equipos parecían dispuestos a pagar millonadas por él, y del que había logrado en enero del 2003 contra el Murcia en Copa, cuando puso punto final a dieciséis eternos meses de desconfianza y de silencio, después de una lesión que cercenó su carrera en el momento más brillante.

Renovación

Todos llegaron desde fuera del área, como auténticos fogonazos en los que puso el cuerpo y el alma. No resultó menos importante el del jueves, como revulsivo para un Dépor adormecido que aspira a levantar cabeza tras un mal arranque de temporada. Y hasta para volver a poner en el candelero su continuidad. El club se la había sacado de la manga en mayo del 2011, apenas dos días antes del fatídico choque contra el Valencia que supuso el descenso. Ahora, en su decimoquinta temporada en A Coruña, Manuel Pablo, de 36 años, quiere renovar: «Me gustaría quedarme, porque pienso que puedo aportar cosas al equipo. Me encuentro bien físicamente y puedo competir».

Al margen de las sensaciones, a Manuel Pablo lo acompaña la afición. Tras el tanto frente al Mallorca, que a la postre dejó la eliminatoria en el alero de cara a la vuelta en Palma, Riazor jaleó al capitán deportivista cada vez que tocó el balón, un gesto que lo sorprendió. «Estoy encantado con la reacción de la gente. Siempre me he sentido reconocido con la afición. Han estado apoyándome en todo momento y es de agradecer», dijo. El abuelo del Dépor quiere seguir dando guerra.

En el momento álgido de su carrera, tras ganar la Liga y cuando se rumoreaba que el Inter y el Madrid estaban interesados en ficharle, Manuel Pablo avanzó con el balón y se sacó un fenomenal chut que sorprendió al portero del Racing.

Después de dieciséis meses de dura recuperación de aquella lesión de tibia y peroné, disfrutaba de minutos en la Copa. Al saque de córner, y sin dejar botar el balón, lanzó una volea que se coló por la escuadra. Su mejor gol.

Una lesión lo apartó de la habitual alineación liguera, pero Manuel Pablo se reivindicó con un nuevo gol de bandera. Recogió el rechace, vio a Aouate adelantado y disparó fuerte y ajustado con la pierna izquierda. Imparable.