Pueblos y parajes para disfrutar lentamente, una delicia para los cinco sentidos
08 oct 2013 . Actualizado a las 14:06 h.En medio del Camino de Santiago, como una puerta que se abre al norte de la Península, está León, una provincia con tantos kilómetros cuadrados como encantos: desde el embrujo de su capital hasta los mágicos Picos de Europa, la riqueza de sus comarcas y la monumentalidad de sus ciudades. Su gastronomía también habla por sí sola: sus embutidos, sus platos de cuchara y sus dulces tienen fama internacional.
En la capital, el Barrio Húmedo es el lugar por antonomasia para disfrutar de las delicias de toda la provincia: cecina, chorizo, setas y sus vinos con denominación de Origen: Tierras de León y Bierzo. No obstante, en los últimos años, otros barrios están cobrando protagonismo: El Barrio Romántico, con San Isidoro de Referencia, y Eras de Renueva, con el moderno Musac, están llenos de bares donde degustar las delicias de la provincia.
El resto de la provincia también atesora infinidad de lugares magnéticos: La Bañeza, enclave de la Vía de la Plata, con un mercado cada sábado que atrae a cientos de personas. El Bierzo, comarca emblemática por sus denominaciones de origen, tanto de vino como de manzana reineta, castallas o botillo; Astorga, con su famoso cocido maragato; o los majestuososo Picos de Europa, con pueblos y parajes que hay que disfrutar lentamente. Una delicia para los cinco sentidos. El catálogo Gourmet de El Corte Inglés no acerca las delicias gastronómicas de la provincia con exquisitas recetas.
Tapa de frito de patata con cecina

Ingredientes: 250 gramos de patata, 1 huevo, sal, 1 cucharada de perejil picado, lonchas de cecina.
Elaboración: Cocer la patata y reducirla en un pasador. Mezclar el puré resultante con el huevo, el perejil y sal al gusto. Darles forma redondeada y freírlas en aceite de oliva. Escurrirlas sobre papel absorbente. Sobre cada frito de patata colocar una loncha de cecina. Servir.
Garbanzos con espinacas

Ingredientes: 200 gramos de garbanzos, 1 hoja de laurel, una cebolla, un chorizo, 600 gramos de espinacas, 2 cucharadas de pimentón, aceite de oliva y sal.
Elaboración: Dejas los garbanzos en remojo durante ocho horas. Colar y poner en una olla con agua fresca y laurel. Hervir durante dos horas o hasta que estén tiernos. Pelar y picar la cebolla, lavar las espinacas y cortar el chorizo en dados. Calentar un buen chorro de aceite en un cazuela y echar la cebolla, el chorizo y la sal. Al cabo de dos minutos, ir echando las espinacas y rehogar hasta que vayan perdiendo su volumen. Entonces incorporar los garbanzos y medio vaso de agua o de caldo. Dejar que arranque un hervor y retirar. Espolvorear con pimentón y servir.