El cabello más deseado

Agencias

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Efe

La India es uno de los principales exportadores de cabello natural. Holllywood uno de sus principales clientes.

04 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

De los templos hindúes se puede salir bendecido y ... sin un sólo pelo en la cabeza. La tradición milenaria de entregar el cabello como ofrenda a los dioses ha hecho de la India el principal exportador de pelo natural del mundo. Cada año millones de devotos hindúes acuden a entregar su cabello en los templos en una muestra de respeto y gratitud a los dioses, pero esta atípica donación no es sólo un acto espiritual, sino que se ha convertido en un lucrativo negocio: la exportación de pelo humano aporta cada año a la India cerca de 300 millones de dólares. Entre los templos en los que se recolecta, destaca el de Tirumala Balaji, situado en el sur de la India a unos 130 kilómetros de Chennai (antes Madrás), donde se desarrolla esta práctica religiosa desde su creación hace más de 1.200 años y al que nueve millones de devotos acuden a raparse cada año. El Tirumala, dedicado al Dios Venkateswara, una encarnación del dios hindú Vishnu, es uno de los templos más famosos del país, el que recibe el mayor número de peregrinos (veinte millones al año) y uno de los más ricos del mundo, gracias al negocio de las cabelleras. «Según la tradición Vishnavite, raparse el cabello es un acto que simboliza desprenderse del ego», explica un portavoz del templo, que añade que «antes la gente se afeitaba en su casa y venía a hacer la ofrenda, pero ahora tenemos un sistema centralizado». Y tan centralizado... Cerca del complejo del templo se levanta un edificio de cuatro plantas conocido como Kalayana Katta, donde hay 665 peluqueros pelan cada día 20.000 cabezas. A veces, los devotos hacen esta ofrenda en cumplimiento de una promesa, después de que los dioses les hayan concedido algún deseo importante, como tener un hijo, lograr una buena cosecha tras una sequía o conseguir buena salud. Esto fue lo que hizo Nafista Ali, actriz de Bollywood y ex Miss India, que se cortó el pelo cuando le llegaba hasta la cintura y ostentó durante su cabeza rapada después de que un «deseo personal» se le hubiera hecho realidad. Mucho valor El pelo recolectado en Tirumala es valorado internacionalmente porque, por norma general, sus propietarias no se han hecho permanentes, ni tampoco lo han dañado con productos químicos. El pelo largo es un símbolo de belleza para las mujeres indias, que normalmente lo lucen, sedoso y brillante, atado en una larga trenza. Aquí, el cabello se cuida con cariño con masajes de aceite y se utilizan productos naturales, como la henna, para fortalecerlo y darle un color cobrizo. Una vez rapado el cabello, los empleados del templo se dedican a lavarlo y secarlo, después de lo cual lo atan, lo clasifican y lo depositan en contenedores según su longitud y color, con lo que queda preparado para ser subastado. Como no podía ser de otra manera, el precio del pelo depende de lo largo que sea: cuando tiene más de 40 centímetros puede llegar a alcanzar un valor de 212 dólares el kilo, mientras que si es más corto se vende a unos 80 dólares . El pelo de menos de 20 centímetros se vende a tan sólo 0,25 dólares el kilo y se utiliza, según afirma la revista India Today, para extraer la proteína L-Cisteina, que se emplea en la elaboración de múltiples productos de consumo, incluidos algunos alimenticios. Curiosamente, el más valorado es el pelo gris, que si es largo se puede vender por hasta 235 dólares por kilo. La mayor parte del pelo recogido en Tirupati se exporta a China, donde se transforma en pelucas y extensiones que posteriormente se enviarán a Europa y Estados Unidos, países en los que se puede llegar a pagar hasta 3.000 dólares por estos adornos. Según los exportadores uno de los principales compradores de pelucas de pelo indio es Hollywood, la meca del cine estadounidense, un destino que los devotos donantes hindúes no pueden siquiera imaginar.