Dieta y ejercicio pueden neutralizar los 2,5 kilos de peso que se suelen ganar tras apagar el último cigarrillo La sensación de ansiedad y hambre puede mantenerse durante un mes
06 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Dejar de fumar y engordar. Ésta es una de las principales preocupaciones de los miles de personas que han apagado su último cigarrillo y que temen encontrarse con los 2,5 kilos de más que, de media, ganan los ex fumadores, y que en un veinte por ciento de los casos se convierten en 8 kilos, según la Sociedad española de neumología y cirugía torácica (SEPAR). Las mujeres, los menores de 55 años, los personas de raza negra y aquellos que fumaban más de quince cigarrillos diarios son los más propensos a ganar peso en las semanas posteriores al abandono del tabaco, una tendencia que no consiguen sortear el 60% de los ex fumadores. ¿Una enfermedad femenina? Lejos de ser una cuestión menor, la relación entre tabaco y peso corporal preocupa a los expertos, a la vista de la importancia que tiene engordar para algunos grupos sociales. Para Javier Ayesta, profesor de la Facultad de Medicina la Universidad de Cantabria, «la potencial ganacia de peso es probablemente la primera causa del incremento de la prevalencia de tabaquismo que se observa en las adolescentes y en las mujeres jóvenes en toda la sociedad occidental, y que hace que el tabaquismo vaya a pasar a ser en breve una enfermedad predominantemente femenina». Se calcula que al dejar el tabaco la ingesta calórica de los ex fumadores aumenta entre 250 y 300 kilocalorías diarias, una tendencia que empieza a contenerse un mes después de apagar el último cigarrillo. Influyen la archiconocida ansiedad, pero también la recuperación de los sentidos del gusto y el olfato ?la comida sabe mucho más? y una reorganización metabólica provocada por la desaparición de la nicotina. Según el doctor Miguel Barrueco, del área de tabaquismo de la SEPAR, tanto el aumento de peso como la irritabilidad o los trastornos de sueño que suelen acompañar al abandono del tabaco «están relacionados con un síndrome de abstinencia que se presenta escasas horas después de haber dejado el tabaco, aunque alcanzan su cota máxima durante los dos días siguientes y no desaparecen hasta pasado un mes, si bien el hambre y el aumento de peso pueden llegar a mantenerse meses». No obstante, los especialistas advierten que ese aumento de kilos puede ser neutralizado con ejercicio y una dieta adecuada. La doctora Otilia Quireza, experta en medicina biológica, propone a los ex fumadores que se atrevan con una «dieta equilibradora» que evite los «alimentos que resecan, tipo la sal o el fiambre», y la sobreingesta de, por ejemplo, zumos, que sólo van a conseguir que segreguemos mucho moco. En la dieta del ex fumador tiene que haber cereales integrales; verduras de hoja verde y con mucha agua; fruta de temporada ?evitar la tropical?; legumbres y más pescado que carne. «Hay que evitar el dulce y compensar la necesidad de azúcar con, por ejemplo, crema de cabalacín».