Las botellas de diseño irrumpen en un sector muy presionado por las marcas de importación Firmas como la gallega Cabreiroá han apostado por imágenes modernas como valor añadido
06 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.¿Quién puede beber agua de tormenta del polo sur? Los pocos sibaritas que accedan a uno de los siete establecimientos del mundo en los que se sirve Cape Grim, la que quizás sea el agua más exclusiva del mundo, tanto por su origen como su limitadísima distribución. Este producto procedente de Tasmania se recoge durante las tormentas que caen sobre el Ártico, lo que explica la frescura y suavidad que perciben los que consiguen probarla. Cape Grim sería un producto de alta costura dentro del cada vez más nutrido mundo de las aguas de lujo, un sector en auge que se está beneficiando del incremento constante ?14%? que cada año experimenta el consumo de agua embotellada. Pero, ¿son realmente especiales aguas como Ogo o Blu? «Nosotros no somos partidarios del concepto aguas de lujo, sino del de aguas de calidad. La de Cabreiroá es tan buena como la del fiordo Noruego. Las diferencias están en los envases». José Manuel García, director general de la firma Manantiales de Galicia, distribuidora del Verín, explica que «el agua mineral tiene un problema y una virtud: no se puede manipular, así que el valor añadido hay que transmitirlo con el envase». En el caso de Cabreiroá, en agosto estrenaba un envase de lujo, minimalista y con un guiño muy sugerente: el que acontece cuando se mira a través del cristal y se ve, por ejemplo, a un bebé flotando. La apuesta de Cabreiroá ha sido muy aplaudida y se enmarca dentro de una tendencia que empieza a concebir el agua como algo más. Un ejemplo: hace un año la tienda de Loewe en el paseo de Gracia abrió una sala VIP para clientes exclusivos. A su disposición, cava de primera y... agua, pero agua Hildon, la que consume la familia real inglesa. Direcciones de interés: www.finewaters.com. www.bottledwaterweb.com