La vuelta al trabajo de Andreu Buenafuente: «Estoy mejor, cada muestra de apoyo ha sido como agua de mayo»

A. T. REDACCIÓN / AGENCIAS

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Andreu Buenafuente, en una imagen de archivo
Andreu Buenafuente, en una imagen de archivo Oscar Manuel Sanchez | Cordon Press

El cómico retoma el trabajo parodiando en la radio a «Star Wars» y rebautizando el programa entre bromas como «Nadie sabe nada, una nueva esperanza»

21 feb 2026 . Actualizado a las 17:21 h.

A las 12:05 horas de este sábado, nada más concluir el informativo horario, las ondas de la Cadena Ser se llenaron con una música de epopeya espacial, mezclada con algunos sonidos y chirridos de droides, mientras una voz contenida pero firme, de narrador de inicio de película de «Star Wars», decía «después de cuatro o cinco meses, ni eso tengo claro, vuelve un episodio original de Nadie sabe nada». Es la peculiar forma con la que Andreu Buenafuente, acompañado de su inseparable Berto Romero, dio por concluido el parón laboral que tuvo que anunciar en noviembre para poder recuperarse de un episodio de ansiedad y agotamiento y retomó su actividad profesional a través del programa radiofónico de humor con el que ambos triunfan, desde hace trece años, todo los sábados al mediodía.

Siguiendo con la parodia inicial, y dejando claro desde un principio que los malos momentos estaban ahí, pero que vuelve ser el tiempo de la complicidad y el humor, entre risas, el dúo de cómicos bautizó el retorno a las ondas como «Nadie Sabe Nada, una nueva esperanza», el mismo subtítulo con el que se estrenó en 1977 la primera película de la Guerra de las Galaxias. Un chanza que marcaba el comienzo del programa y que fue recibida con fuertes y persistentes aplausos y muestras de júbilo por el público que no quiso perderse en directo el retorno del cómico y llenó el estudio de grabación de Radio Barcelona.

Buenafuente quiso pasar rápido la página de lo personal y entrar en la normalidad del programa de humor e improvisación, pero comentó que no quería dejar de decir una cosa. «Quiero agradecer muchísimo todas las muestras de cariño y apoyo que me ha hecho llegar todo el mundo». «A algún amigo le he comentado, esto ha sido como morirse en vida, como asistir a tu propio funeral estando vivo. La gente, 'oye, qué bien, muchas gracias'. Pero, bromas aparte, que sepáis que cada muestra de apoyo la he recibido como agua de mayo», confesó. «¿Cómo estás?», le preguntó Berto. «Mejor», contestó Buenafuente. Y ahí acabaron las intimidades para entrar ya en la espiral habitual de bromas, parodias e imitaciones.

El fin de tres meses de parón

Es el retorno de Buenafuente al trabajo desde que el 21 de noviembre anunciara que ponía su vida profesional en pausa por prescripción médica. El presentador sufrió un episodio de ansiedad, según explicó su esposa, la humorista Silvia Abril, por exceso de carga laboral, que le obligó a paralizar las grabaciones de su programa en La 1 de TVE, Futuro imperfecto, y las del espacio radiofónico de improvisación que cada sábado emite la SER. El humorista también tuvo que abandonar la obra de teatro El Tenoriu, la parodia de Don Juan Tenorio que tenía en cartel, y paralizar su actividad al frente de la productora El Terrat. El brusco parón profesional también significó su ausencia al frente de las campanadas de La 1, que iba a conducir con Silvia Abril. Finalmente, fueron Chenoa y los Estopa los encargados de acompañar a los espectadores de TVE en el tránsito al 2026.

Buenafuente ya avanzó su inminente vuelta al trabajo hace una semana, cuando en una entrevista con Carles Francino, en La Ventana, le contó: «Estoy bien. Recuperándome poco a poco, pero en línea ascendente. Podría estar mejor, pero también podría estar peor». Le confesó sus «ganas de volver a hacer cositas», pero también dejó claro que lo hará a su ritmo y sin que su bienestar se vea perjudicado, porque no quiere más sustos. «Al final, tanto trabajo te saca de la carretera», se sinceró.