Las campanadas de Diana Quer y Cataluña

Mota pintó un futuro de imperialismo chino y Ramón García y Anne Igartiburu clamaron por el fin de la violencia machista


Redacción / La Voz

Estuvieron, como recalcó Ramón García, los de siempre, donde siempre para hacer lo de siempre, como cada  Nochevieja en televisión. El humor, según lo canónico, llegó primero a La 1 de TVE con José Mota y un especial en el que un empresario chino es coronado rey de España en contraprestación a una inversión millonaria en el país. Esta premisa fue el hilo conductor para intercalar sketches sobre lo mejor y lo peor de la sociedad. 

Como en la película de Berlanga, en Bienvenido Míster Wanda los españoles entonaron «os recibimos, amigos chinos, con esperanza» y pusieron a sus políticos a empaparse en la cultura de la república popular con el fin de atraer la pasta. Entre langostino y langostino, las bromas de Mota fueron pintando un futuro en el que la turismofobia convierte a los guiris en ilegales y en los bajos fondos del nordeste ibérico funciona el estraperlo de gazpacho y bailarinas flamencas, prohibidos por españoles. Cataluña estuvo presente en gags como The Walking DUI, con ciudadanos zombis poseídos por la matraca. También en una canción recuperada del especial del 2014 e invocada ahora por un Puigdemont de plasma que, al ritmo de Supercalifragilísticoespialidoso, propone un «estadolibreasociadosuperrespetuoso». 

En unas campanadas más reivindicativas de lo habitual, Anne Igartiburu reclamó, sin dar nombres, «sentido común, cordura y pensar que somos parte de un gran uno». Fue justo antes de que Ramón García empañara sus ojos al recordar «la muerte terrible de Diana Quer», que se conoció esa mañana y cerró de la forma más triste el año del #MeToo. Al 2018 le pidió que «sea el año que acabe con la violencia machista que mata a las mujeres».

En un ejercicio metatelevisivo, los seguidores de OT pudieron observar, en directo o en diferido, cómo los concursantes veían las campanadas de TVE y celebraban el 2018 entre besos, lágrimas, exaltación de la amistad e intensos abrazos como el de los gallegos Cepeda y Roi.

Salvando las distancias

m. f.

Lanzarse al directo más allá de las campanadas y de Sol. En el plató y en el balcón. Y hacerlo con su buque insignia, Sálvame. Esa fue la apuesta de Telecinco. Un guiño a su parroquia fiel y un brindis por aquellos tiempos en los que los programas de fin de año no eran enlatados. Con cabaret y números musicales grabados (alguno para sonrojarse sin champán). Con nervios. Con supuestas exclusivas. Con las inevitables lágrimas de Lydia Lozano. Con María Patiño haciendo un pseudopedroche (las transparencias). Y con Jorge Javier bailando en calzoncillos, cual Boris en Crónicas. Eso sí, salvando las distancias. Con los nuevos y los viejos tiempos.

¿Se atreverá Pedroche a desnudarse?

Sandra Faginas

Entre el estilo Bradomín de Ramontxu y la pandilla hiperreal de Telecinco, el vestido de Pedroche es el único aliciente en una noche televisiva muy poco divertida. Por eso hay que reconocerle a la vallecana ese punch de reclamo, de arrojo y de animarnos para darle a la lengua. Bien, mal o regular. Ese es su objetivo: que no movamos el ojo de su cuerpazo, que su audiencia suba como el champán y que critiquemos como si no hubiera un mañana. Y la mañana siguiente tiene ese mareo de la resaca, en la que no soy capaz de pillar el concepto de «vestido hiperfeminista», tal vez porque crecí con las Mamachicho. Pedroche no ha inventado nada que no hayamos visto ni nos va a convencer abanderando la causa, pero ella sabe que sus minutos valen tela. La poca de su no vestido, su mono del unicornio, que a mí no me gustó, encorsetada en unos estilismos que van a peor, aunque eso no importa. ¿Podrá enseñar más piel el año que viene? Cualquier hiperfeminista que haya visto las galas de Pajares y Esteso sabe que sí. El reto para el 2019 es si se atreverá a desnudarse. Estaremos ahí para verla.

Homérico micro

Miguel Anxo Fernández

Como na Galega e no resto dan sempre o mesmo, ano a ano, en que te has fixar? Pois no micro do bo de Gayoso: homérico (ou colosal?). Porque do resto... Se ata remataremos pedindo para a Orquestra Panorama o título de Patrimonio da Humanidade. Traer doutra galaxia a Los Chunguitos, Azúcar Moreno, King África ou María Jesús y su Acordeón evidencia que van maiores en San Marcos. Hoxe só interesan babecadas como o non-vestido da Pedroche... Gayoso, meu, ou prometes un striptease ou mudas o micro por un megáfono. Non che hai outra.

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