Y Bertín se volvió a lucir

Sandra Faginas Souto
Sandra Faginas MIRA Y VERÁS

TELEVISIÓN

Entre gracia y gracia a Bertín Osborne el último programa se le ha ido de las manos. La conversación a tres bandas con Jose Coronado, Javier Cámara y Roberto Álamo dejó al descubierto al Bertín espontáneo, capaz de desmadrarse en el despropósito a la mínima de cambio para hacer desaparecer su parte más campechana. Bertín como entrevistador tiene esos altibajos que se soportan cuando la calidez del personaje invitado suple esa carencia; pero en el último programa, volvió a sacar el rancio rijoso cuando Jose Coronado, buscando la complicidad chistosa, se la jugó como un torero: «Yo he ido a hacer mi faena, y decir... ¡aquí ya han toreado! ¡Y salía tu nombre siempre, macho!». Así que en ese mano a mano, y como dos viejos verdes, Bertín y Coronado se auparon en el top del colegueo mujeriego sin ningún pudor. El mismo que no le asaltó tampoco a Bertín al comenzar a hablar de los niños autistas con Roberto Álamo como si fueran la mayor de las desgracias: «No sienten ninguna emoción, es horrible, lo peor para los padres». En ese nivel de ignorancia discurrió una entrevista torpe, la segunda de la noche, en un pesado ambiente de cuñadismo que le dio pie a la reunión. Bertín, es cierto, ha pedido disculpas por sus comentarios sobre los niños, pero ni mu de ese peloteo de machotes del «y yo más» que les hace tanta gracia. La misma, seguro, que a usted y a mí.