Delicioso sabor a Dinamarca

Javier Becerra
Javier Becerra RETROALIMENTACIÓN

TELEVISIÓN

Después de haber usado mil y una vez la comparación con Borgen tras los resultados del 20-N, pocos amantes de las series deben quedar sin haber caído a los encantos Birgitte Nyborg. Tras ella estaba un sello: DR. Es la televisión pública danesa que impulsa estas ficciones que han seducido a medio mundo.

La última que pulula por nuestras pantallas es The Legacy. De nuevo logra establecer una relación muy particular con el espectador, dándole un cierto aire de familiaridad y, al tiempo, extrañeza. Tez blanca, cabellos rubios-casi-blancos, nombres imposibles, orden, nieve, ahumados y casas con la calefacción en el punto justo. Cuando vamos a Ikea a sentirnos europeos aspiramos a algo así.

En ese caso todo gira alrededor de la muerte de una artista referente en el arte contemporáneo. Y todas medias verdades que se guardaban en un cajón. Su descendencia opta por abrirlo y se emprende en una batalla donde se agotan todas las posibilidades de la traición. En el fondo se trata de eso tan morboso y explotado de la familia rica con ovejas negras, ovejas grises y alguna blanca. Pero esta vez con ese aroma tan gratificante y diferenciador.

La excelencia se extiende a toda la primera temporada. En la segunda cambia, estirando el chicle sin fundamento alguno. Yo, que la dejé en el capítulo 3, hubiera agradecido que me lo advirtieran. De nada.