¿Por qué no un GH de políticos?

Javier Becerra
Javier Becerra RETROALIMENTACIÓN

TELEVISIÓN

03 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Es difícil precisar si todo empezó con las tertulias-espectáculo de Pablo Iglesias o, bien, fijar el kilómetro cero en el momento en el que Pedro Sánchez llamó a Sálvame, tras escuchar a Jorge Javier Vázquez decir que nunca más iba a votar al PSOE. Cualquiera de los dos casos supusieron algo muy preciado por los publicistas: entrar en lugares a los que la marca no había logrado penetrar. Y como, lamentablemente, en política manda más el márketing que el programa se ha tirado por ahí. Pero a lo grande.

Así en las últimas semanas nos hemos topado con Pedro Sánchez abriendo su corazón a Bertín Osborne en En tu casa o en la mía y haciendo de relevo de otros ilustres personajes como Carmen Martínez-Bordiú o Mariló Montero. Ayer estaba previsto que pasase por allí Rajoy. El presidente sorprendió la semana pasada visitando Tiempo de juego con su hijo. La perplejidad fue casi tanta como la de contemplar a Pablo Iglesias cantándole una nana a María Teresa Campos o Albert Rivera de copiloto de rali con Jesús Calleja y varias vueltas de campana.

La vergüenza no va a frenar a nadie. Ninguno se va a quedar atrás. El siguiente paso lógico debería ser el reality show. ¿Encerrarlos a todos a Guadalix de la Sierra y hacer un Gran Hermano de políticos? Incluso podríamos votarlos por móvil sin ir a las urnas. Tiempo al tiempo.