Era difícil arañarle competencia al Deluxe, pero el show de Antena 3 está imparable con un «más difícil todavía» todas las semanas. Lo cierto es que recurrir al clásico programa de imitaciones, al estilo de aquel que triunfó hace unos años -Lluvia de estrellas- parecía poco atractivo para una audiencia hecha ya a los metadebates de los colaboradores del Deluxe: tanto monta monta tanto. Sin embargo, se entiende que en ese bucle desgastado al que está abocada la noche en Telecinco, el público se haya inclinado por el show happy de la competencia que borda la sorpresa. Esto es un cámbiame y no el de pega que nos tragamos hace meses y se quedó en más chapa que pintura; pero sobre todo es un gran aplauso al cásting de artistas que en Tu cara me suena resuelven con espectacularidad un show muy bien montado. Blanco, es cierto, pero engrasado en un humor muy soportable. Tal vez por ese ánimo contagioso que transmiten (no como en la cadena enemiga, que andan a diario a la gresca) y que se agradece en el atontamiento del sofá. Haber conseguido mezclar a Lolita, Ángel Llácer y Shaila Dúrcal sin que nos haya producido urticaria tiene un gran mérito, casi tanto como descubrir que Vicky Larraz sigue cantando (¡y con mucho morro!). Ese puede ser también su acierto, echarle tanta cara que no nos dé tiempo a espeluznarnos, solo a paralizarnos en una sonrisa ojiabierta.