Una riada en Nepal deja cientos de muertos y más de 1.300 desaparecidos, la mayoría turistas

La Voz MADRID / COLPISA

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Exteriores confirma que hay cuatro españoles entre los desaparecidos. Una gran parte de las personas aún sin localizar habían peregrinado a esta zona fronteriza con el Tíbet

27 ago 2026 . Actualizado a las 09:36 h.

Una concatenación de desastres naturales en la frontera entre China y Nepal deja al menos 160 muertos y más de 1.300 desaparecidos. La Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres, citando a las autoridades turísticas del país, ha cifrado en 579 los viajeros desaparecidos en las zonas afectadas, de los cuales 466 son extranjeros y 113 de origen nepalí. En esta lista figuran cuatro españoles, según ha confirmado esta mañana el ministro de Exteriores, José Manuel Albares. «En estos momentos no nos constan fallecidos españoles, pero sí hay cuatro personas que no localizamos», ha explicado Albares en un audio-comunicado remitido a los medios en el que ha hecho un llamamiento a los españoles que se encuentran en la zona, sus familiares y amigos para que contacten con los teléfonos de emergencia consular. 

Son cifras provisionales que se antojan ínfimas ante la magnitud de una riada que elevó 82 metros el nivel de dos ríos. La hipótesis principal sobre la causa, a la que aludió el ministro de Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, durante una comparecencia parlamentaria, sitúa su origen en un terremoto de magnitud 4,4 (según el Servicio Geológico de Estados Unidos) registrado a primera hora de la mañana. El seísmo pudo provocar un corrimiento de tierra que bloqueó el río Bhote Koshi —conocido como Poiqu en China— y desencadenó el violento desbordamiento.

El desastre tuvo lugar en una zona turística muy popular, famosa por sus caminos de peregrinación hindús, lo que explica que la mayoría de los desaparecidos sean extranjeros. Todo apunta a que se trata de la peor catástrofe natural en Nepal desde el terremoto de 2015, que dejó casi 9.000 fallecidos. Quedaron dañados, al menos, 80 puentes transitables (35 para vehículos y 45 colgantes) y unos 40 kilómetros de carreteras, además de proyectos hidroeléctricos y otras infraestructuras, lo que dificultó el acceso de los equipos de rescate.

Las imágenes compartidas en redes sociales muestran cómo el río Trishuli —que recibe las aguas del Bhote Koshi citado por el ministro— vio aumentado su caudal por la llegada de una violenta masa de agua que arrasó un puente y decenas de edificios en la localidad homónima, unos 25 kilómetros al noroeste de Katmandú. También hay vídeos de la devastación en el paso fronterizo de Gyirong, la principal vía terrestre entre Nepal y China, situada en la prefectura de Shigatse, la segunda mayor del Tíbet.

Ayuda del presidente chino

Las restricciones en este territorio bajo control chino, al que los medios de comunicación extranjeros tienen prohibido acceder, dificultan aún más valorar la situación sobre el terreno. Los medios oficiales se hicieron eco de las palabras de Xi Jinping, quien ordenó «movilizar todos los recursos disponibles para las labores de búsqueda y rescate», «evacuar a los residentes en situación de riesgo y proporcionar atención médica inmediata a los heridos para minimizar el número de víctimas». La intervención del líder chino resulta reveladora, pues solo realiza declaraciones ante sucesos de gran magnitud. Mientras, en Nepal, la catástrofe constituye un examen para su primer ministro, Balen Shah. Este rapero de 36 años asumió el poder hace apenas cinco meses.

Nischal Adhikari es uno de los pilotos que participan en rescates de alto riesgo, que se llevan a cabo directamente sobre un mar de lodo donde antes se asentaban grandes poblaciones. El piloto declaró a un medio local: «No quedan asentamientos costeros; la gente está enterrada». Además, el oficial indicó que el nivel del agua se encontraba a unos 82 metros por encima de la superficie habitual del río y que la riada se llevó todo a su paso. «No hay helipuertos. Estamos rescatando personas aterrizando en canales estrechos», afirmó.

Una de las zonas más afectadas es la ladera donde se ubicaban los hoteles para los peregrinos que se dirigían a la montaña Kailash: «Había hoteles por aquí, pero ahora no queda ninguno. La gente que iba a Kailash solía alojarse allí. También se estaba construyendo un gran proyecto hidroeléctrico en Syafrubeshi y, más arriba, se encontraba el de Chilime. Syafrubeshi es un pueblo grande; los pueblos de esa zona no han desaparecido por completo». Las personas a las que ha logrado rescatar también sufrieron heridas al intentar subir a su aeronave, como huesos rotos.