El otoño se acerca y con él llegan los estrenos para reanimar una programación que tocaba fondo. Atrás queda un verano en el que, a falta de contenidos originales, la comedia romántica, en su versión más tópica, reinó en la pantalla. Sandra Bullock fue una de las preferidas por la audiencia, con varias de sus películas copando el disminuido prime time más por carencia de los rivales que por méritos propios. Las de Jennifer Aniston también alcanzaron algún primer puesto, igual que le ocurrió esta semana a esa versión ñoña de Pretty Woman que propone a Jennifer López como doncella de un hotel neoyorquino rescatada por un hombre guapo y rico.
Aquella noche la cosa iba de cuentos clásicos, ese filón al que rinden homenaje de forma cíclica los guionistas apurados. Telecinco estrenaba La bella y la bestia, miniserie que viajaba a la prehistoria del melodrama. Que la belleza está en el interior es un axioma fuera de discusión, pero había que hurgar demasiado para no echar de menos al menaje de cocina bailando cabaret de la versión Disney. Así las cosas, el público se decantó por la Cenicienta de Manhattan, que repite los peores clichés y disparates del género y ya ha pasado por incontables reposiciones en la pequeña pantalla. La buena noticia es que la oferta de otoño, que arranca mañana, no lo tiene difícil para elevar el listón.