«MasterChef Junior» abre sus puertas a una nueva generación de cocineros

Julia Vilches MADRID / EFE

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Casi 6.000 aspirantes asistieron a las pruebas de selección celebradas en distintas ciudades españolas

06 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Con muchos nervios, con ganas de aprender, de participar y de ver hasta dónde pueden llegar. Así se mostraron los pequeños aspirantes que participaron ayer en el proceso de selección para la tercera edición de MasterChef Junior. Casi 6.000 aspirantes, que son prácticamente el doble con respecto a la pasada edición, asistieron a las pruebas celebradas en distintas ciudades españolas, como Barcelona, Valencia, Bilbao, Málaga y, por último, ayer en Madrid.

El ajetreo comenzó a las 10 de la mañana, con una larga cola de 70 chiquillos, entre 8 y 12 años, que aguardaban junto a sus familiares a la puerta de un hotel madrileño con muchos nervios y un montón de tarteras con sus platos ya preparados.

La prueba consistió en emplatar creaciones que traían ya hechas de casa: algunos llevaban desde las cuatro o las cinco de la mañana levantados para preparar su carta de presentación, otros lo dejaron hecho de la tarde anterior. Platos como merluza al vapor de romero, pollo escabechado con patatas fritas«, secretos del bosque o tartar de salmón con aguacate fueron algunas de sus elaboradas muestras de talento.

Langostinos rebozados con coco rayado es lo que eligió Carolina Rodríguez, de 9 años, para su primera prueba, en la que estaba algo nerviosa. Su madre contaba que la repostería también «se le da muy bien» y que superar esta prueba parecía «muy difícil», porque hay «mucho nivel».

Esta edición destaca por un «mayor conocimiento» por parte de los niños de los temas gastronómicos, así como su mayor «preparación y experiencia», según la directora, Esther González. «Es difícil describir un perfil, pues a estas edades son muy homogéneos, aunque luego una vez en el programa encuentras niños muy diferentes -subrayado González-. Son niños que piden a sus padres como premio, por sacar buenas notas o por sus cumpleaños, ir a un restaurante con estrellas Michelín», recuerda González. «Son auténticos seguidores y aficionados a las pasadas ediciones del programa, que han descubierto su vocación gracias a él», precisó.