Estos cocineros son otro show

Sandra Faginas Souto
Sandra Faginas MIRA Y VERÁS

TELEVISIÓN

18 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La sobrecarga culinaria en televisión ha conseguido que muchos espectadores rechacen ya de plano cualquier plato por bien preparado que esté. Se nos ha ido la mano con los fogones está claro. Sin embargo, el nuevo talent de TVE, Cocineros al volante, tiene otra pizca de sal que puede llegar a ser un acierto veraniego. Primero porque la idea de cocinar en una caravana pueblo por pueblo tiene un punto más refrescante que la exigencia Michelin de los platós, y en segundo, por la poca ortodoxia que le han puesto al concurso. Se trata de cocinar, sí, pero no de que los participantes salgan hechos unos expertos chefs. Cocineros al volante es mucho más informal y cañero que todos sus sucedáneos televisivos, sin el tono hipergrasiento de Chicote, pero con toda esa mala baba que lleva la competición y el desasosiego de la falta de espacio cuando la cocina es cosa de dos. Muy alejado de toda la gravedad cansina del jurado de Masterchef, el toque relajado del espacio consigue entretener sin caer en la dureza cuerpo a cuerpo de un reality. Los concursantes compiten, pero sin necesidad de que se abra un debate alrededor de su vida personal o de sus llantos al pelar las cebollas. Solo se echa de menos un poquito más de ritmo en la realización, sin tanta paliza de entrevistas, y que dure un poco menos. Vista la parrilla este verano, estos cocineros, vuelta y vuelta, pueden dar de sí.