Ha sido uno de los protagonistas catódicos de la semana y uno de los usuarios que más fuego cruzado ha provocado en Twitter. Alejandro Cao de Benós, el catalán que alardea de ser una celebridad en Corea del Norte (es el único español que trabaja para Kim Jong-Un), no ha escatimado esfuerzos en tratar de desacreditar el reportaje que En tierra hostil grabó en el país más hermético y desconectado, un programa muy visto al que sirvió de anfitrión. El episodio permitió que los espectadores intuyesen, a pesar de la farsa del recorrido guiado, cómo es esa tierra que simula una Arcadia feliz (así trató de presentarla de forma burda el tarraconense) pero que bajo un asfixiante régimen represor aplaude la ausencia de libertades para protegerse de todo virus exterior.
Uno de los medios más controlados es Internet. En Corea, sin acceso libre, deben conformarse con una intranet monitorizada. Pero curiosamente, y a pesar de que en pantalla el catalán justifica esa férrea limitación, durante sus estancias en España no duda en verter sus críticas en la Red. Tampoco rechaza Twitter, símbolo de esa «cultura arrolladora» de EE.UU. que él denuesta pero que le sirve como altavoz idóneo y masivo para sus proclamas. Su contradicción queda reflejada en un tuit: «Síganme poco a poco, que van a saturar el sistema (capitalista)».