Sin necesidad de zapear

TELEVISIÓN

17 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Muchos le auguraron una corta vida en antena, máxime con sus errores (de planteamiento y colabores) iniciales. Pero Zapeando, la tertulia ligera que saca punta a la propia televisión, ha sabido reinventarse y asentarse como una de las referencias de la sobremesa, una franja que ya no solo destila cotilleo y telenovela. La paciencia de los directivos de La Sexta ha tenido recompensa con meritorios shares que garantizan su supervivencia. Esto demuestra que un programa en la uvi puede revivir con el rodaje. El espacio cumple mañana su primer aniversario.

Entre las claves de su éxito está la sustitución de la original tertulia caótica por un programa guionizado, atento a las redes sociales, de rostros fijos y con gancho, que logran la complicidad del público. Pero, también, el distanciamiento que tomó respecto a Sé lo que hicisteis, su precursor, referente indiscutible con el que nació la cadena verde pero que se agrió por sus disputas con Telecinco. En este caso (también obligado por la prohibición de emitir imágenes de otras cadenas), Zapeando opta por un humor amable aunque gamberro, que no hace sangre de los errores ajenos, y con el que se repasa con acidez la actualidad televisiva (verlo disuade de zapear). Sin más pretensiones, hace reír y sirve de antídoto a los problemas diarios, su gran acierto.