Paolo Vasile fue nombrado consejero delegado de Telecinco en marzo del año 1999, relanzando este canal televisivo desde entonces. Desde el grupo Mediaset también ha realizado labores de producción cinematográfica, un campo que no le es ajeno ya que su padre, Turi Vasile, fue productor y guionista. Roma, de Fellini; I vinti, de Antonioni; Pan y chocolate, de Franco Brusati; o Anónimo veneciano, de Enrico María Salerno, fueron algunas películas producidas por Turi Vasile, fallecido hace cuatro años.
-El pasado año tuvieron un notable éxito dos películas apoyadas por su grupo. ¿Qué importancia le dan a la producción cinematográfica?
-Afortunadamente se notan más los éxitos que los fracasos. No es la primera vez que ofrecemos películas de éxito; sin embargo, las películas aparentan más de lo que contabilizan económicamente porque es mucha la gente que participa a lo largo de todo el proceso. Con el cine no se gana dinero. El éxito de Lo imposible y Las aventuras de Tadeo Jones nos anima a todos y creo que hace bien al cine en general, porque los espectadores también se animan, pero es una actividad en la que es muy difícil hacer cuadrar los números.
-¿Seguirá habiendo cambios en la televisión?
-En 50 años solo se produjo la llegada del color, un simple arreglo de un fallo técnico. Luego, desde finales del siglo pasado, todo se ha acelerado, pero cambias las formas pero no la sustancia, porque al final la gente lo que busca es que le hagamos compañía. Sí supuso un cambio grandísimo la superación de la televisión del monopolio. Hay hoy más cantidad y más calidad. Hoy en día la televisión está hecha por la gente que la ve porque si no nos ven, nosotros la cambiamos.