La película, dirigida por el mítico Mike Nichols, se emite a partir de las 22.00 horas
20 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Emma Thompson es la protagonista de esta noche en V Televisión. La película que programa cada viernes la cadena, a las 22.00 horas, está dedicada en esta ocasión a una de las grandes actrices internacionales en uno de sus mejores interpretaciones, la que consigue en Wit .
El trabajo de la actriz es riguroso en todos los sentidos, porque la británica Emma Thompson no solo soporta el núcleo principal de Wit en la casi totalidad del metraje, sino que además se emplea a fondo en el guión, compartido con el director norteamericano Mike Nichols. El veterano Nichols (nacido en 1931), asomó al cine en el ya muy lejano 1966 para sorprender con su adaptación de ¿Quién teme a Virginia Wolf? - en la que dirigía a Liz Taylor y a Richard Burton- y al año siguiente había acertado la diana del éxito con El graduado, para elevar a mito a Anna Bancroft como la ya mítica señora Robinson.
La filmografía de Nichols reluce sobre todo como director de actrices, y así lo demostró en éxitos como Conocimiento carnal, Armas de mujer , Postales desde el filo y la más reciente Closer .
Tales antecedentes garantizan la calidad de Wit , telefilme coproducido por la prestigiosa HBO con la compañía de la propia Thompson, que toman como base una obra teatral de Margaret Edson. El premio Emmy a la mejor película para televisión, la Espiga de Oro a la mejor actriz y las elogiosas críticas recibidas al conjunto del filme hicieron que en algunos países incluso llegara a estrenarse en pantalla grande. La actriz británica preparó a conciencia su papel visitando y conviviendo con enfermos oncológicos y no tuvo reparo en mostrarse con el impactante deterioro físico consecuencia de su dolencia. La trama no admite concesiones.
Recrea la historia de una profesora universitaria de literatura a la que detectan un cáncer de ovario en fase terminal. Es una persona solitaria, muy suya. Asistiremos al duro tratamiento oncológico, que Nichols y Thompson optan por mostrar en todo su crudo realismo. Al mismo tiempo, la protagonista reaccionará a la adversidad refugiándose en la propia literatura y rechazando cualquier muestra de compasión o condescendencia. Se sabe sola ante la muerte e incluso sazona su situación con un poco de humor e ingenio en sus reflexiones. Es tal la fuerza dramática de algunas secuencias que sobrecogen al espectador. Tampoco olvida Wit las referencias críticas a un sistema sanitario tan cuestionable como el estadounidense, en el que por regla general la calidad de la prestación va en proporción a la de la cuenta bancaria del enfermo.