Los protagonistas de la transición

Mercedes Rodríguez

TELEVISIÓN

El actor Pepe Sancho interpretará al cardenal Tarancón en una nueva miniserie de TVE que se recrea la historia más reciente de España

31 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

«La miniserie será un homenaje a uno de los personajes claves de la transición, que recorrerá 35 años de nuestra historia reciente, la apasionante historia de un héroe que en lugar de usar capa tenía una sotana y que se enfrentó a los poderes fácticos con las manos limpias». Son palabras en las que coinciden Antonio Hernández, director de la miniserie Tarancón, el último mandamiento, y el actor Pepe Sancho, que interpretará el papel del cardenal en su edad madura en esta producción que acaba de iniciar su rodaje y que emitirán tanto La Primera como Canal Nou, coproductores de esta ambiciosa ficción en la que se han invertido 2,9 millones de euros y que se estrenará el año que viene, en dos capítulos.

El cardenal Vicente Enrique Tarancón (Burriana, Castellón, 1907) no persiguió otra meta a lo largo de su vida que la reconciliación entre las dos Españas, la de los vencedores y los vencidos, y aunque en su temprana juventud creyó que la solución de Franco terminaría con los sangrientos enfrentamientos, pronto se dio cuenta de que no era así. Los sacerdotes que lo conocieron de cerca, como los padres Ángel Martínez o Jesús Infiesta, así lo indican, y han sido voz y parte a la hora de elaborar los guiones de la miniserie, un producto más de las cintas rodadas sobre nuestra historia reciente y que, según los resultados de las anteriores miniseries, se ve que interesan a los ciudadanos.

Asesinato de Carrero Blanco

Madrid, 1973. El presidente de gobierno, Carrero Blanco, el hombre de confianza de Franco, es asesinado en Madrid. Los poderes fácticos señalan un inductor del crimen: Vicente Enrique y Tarancón, cardenal y presidente de la Conferencia Episcopal. ?Tarancón ha de salir de Madrid escoltado mientras las paredes de la capital se llenan de una consigna de la ultraderecha: Tarancón al paredón. Treinta y siete años antes, el entonces joven cura, dedicado a la acción católica que despuntaba por su inteligencia, formación y capacidad de trabajo, tuvo que huir de Madrid. La guerra civil acababa de empezar. Tarancón creyó entonces que los nacionales al mando del general Franco obtendrían la victoria y esperaba un remedio a la confrontación. Pero antes comprobaría el joven sacerdote que entonces estaba en Galicia que los métodos de unos y otros se diferenciaban muy poco, y allí aprendería que nada justifica la muerte de otro ser humano y que la Iglesia habría de tener otra misión diferente a la del Estado. A ello dedicaría su vida entera.

Responsabilidad

En la serie, Pepe Sancho, que interpreta al Tarancón maduro, comparte muchas escenas con Roberto Álvarez, en el papel del sacerdote Martín Patiño, que orientó sus iniciativas para que llegaran a buen puerto, «porque era un torbellino de ideas y Patiño las centraba con tal de que no acabara en la cárcel», dice Álvarez.

«Tarancón fue un trozo de la historia de España, reconocido tanto por católicos como por no católicos, pues unos y otros reconocen que le echó valor para que no estuviéramos a tiros», recalca Sancho, que define al cardenal como «un hombre limpio, que miraba a los ojos. Por eso tuvo problemas con las partes más conservadoras de la Iglesia».

En la serie aparecen también otros personajes de la transición que contribuyeron a la llegada de la democracia.