La programación, en la que triunfa la décima edición de «Gran Hermano», incluirá espacios como «Buscando a Tony Manero» y «Fama, ¡a bailar!»
18 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La televisión es el medio de comunicación que se mantiene más subordinado a la soberanía de la audiencia y ningún concepto audiovisual ha sido tan seguido en los últimos años como el reality show. En el último decenio la telerrealidad ha sido la protagonista -junto a las series de ficción, aunque estas en menor medida- en las cadenas de todo el mundo y la tendencia actual es que siga por este camino.
Telecinco puso en marcha esta semana los castings para elegir a los participantes de Buscando a Tony Manero, concurso del que saldrá el protagonista del musical teatral Fiebre del sábado noche, que se estrenará en Madrid en el primer trimestre del 2009.
Antena 3 prepara dos espacios de telerrealidad. Un nuevo docu-reality estará protagonizado por personas anónimas cuya vida dio un giro radical debido a un suceso inesperado, como puede ser un accidente de tráfico, una violación, un embarazo no deseado, la muerte de un ser querido? En el otro, los concursantes darán la vuelta al mundo en directo. Cuatro, por su parte, estrena el exitoso talent show de bailarines Fama, ¡a bailar! el próximo 24 de noviembre.
El reality continúa siendo una pieza imprescindible en toda televisión generalista que se precie. La décima edición de Gran Hermano, actualmente en la parrilla de Telecinco, todavía se convierte en la mejor franja horaria de la semana, con una audiencia media de casi cuatro millones de espectadores; el 26% de cuota de pantalla. El estreno de Gran Hermano -en España emitido en Telecinco, en la temporada 1999-2000- supuso una auténtica revolución y a partir de entonces la búsqueda de novedades docudramáticas parece no tener fin, mostrando un abanico de modalidades de lo más amplio. A la convivencia en un sitio cerrado (casa, autobús, hotel o granja) se añaden los reality concurso por carreras discográficas, de modelo o interpretativas; por la supervivencia en lugares inhóspitos y exóticos; por bailar, patinar, boxear, cocinar o seducir mejor que otros, y por la búsqueda de un empleo o de la figura perfecta a través de la cirugía. Y muchos en doble o triple versión: la de los concursantes anónimos y la de los famosos, o la mezcla de ambos, e incluso se dan modalidades en las que los protagonistas no son personas, sino animales, como un Gran Hermano con gatos (Animal Planet).
Formatos de todo tipo
La telerrealidad española ha tocado todos los palos a través de una treintena de formatos estrenados, la mayoría producidos por Endemol, la principal factoría de este tipo de programas en todo el mundo. Pero GH y OT son los dos grandes fenómenos televisivos de los últimos diez años y los únicos que han superado la barrera de los cinco millones de espectadores y el 30% de cuota de pantalla.
Además de estos dos programas, Telecinco apostó por Supervivientes, Hotel Glam, Esta cocina es un infierno y La casa de tu vida; Antena 3 por El bus y Confianza ciega; Televisión Española -una de las cadenas que menos explota este género- triunfó con la primera edición de OT; Cuatro arriesgó con Fama, ¡a bailar! y el actual Pekín Express, y La Sexta lleva dos intentos fallidos con De patitas en la calle y El show de Cándido.