El reportero vigués logró dar el salto con su estilo crítico a una cadena nacional, pero quiere volver a Galicia
11 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Su madre le dijo que nunca vestiría un traje, que no trabajaría en televisión y que viviría en Galicia. No acertó, por ahora. Fernando Fernández, Gonzo, fue uno de los hombres de negro en Caiga quien Caiga, y ahora tiene programa propio en Antena 3, continuando el estilo de denuncia que le hizo famoso.
-Se ha convertido usted en una especie de Valedor do Pobo.
-Yo no tengo esa sensación, es más bien la imagen que se proyecta, motivada por la ausencia del tipo de programa que yo hago en la televisión actual. Reconozco que fue la imagen que di en Caiga quien caiga y que continúo en este programa.
-La audiencia dicta el futuro. ¿Se consolida en la parrilla «El método Gonzo»?
-Pues la verdad es que no. Tenemos pocos seguidores, pero muy fieles, aunque eso es insuficiente. Yo entiendo que lo normal es que no sigamos en antena. Pero por otro lado, soy optimista porque confío mucho en El Método Gonzo, pero con el paso de las semanas vemos que no suben los espectadores y eso te da miedo, a pesar de que el programa no recibe críticas negativas. La que más se repite es que es digno, distinto.
-Sus colaboradores son cuando menos singulares. Entre ellos está una niña de siete años. ¿Le responden los políticos con más sinceridad?
-Un reportero con este tipo de perfil obliga al político a otro tipo de respuestas, fuera de las propias de diseño de gabinete de prensa. Cuando una niña les pregunta si pueden hacerle una entrevista, la verdad es que los descoloca.
-Es usted gallego. ¿Ejerce como tal y cómo se adapta a la vida en Madrid?
-Cuando todo va mal te acuerdas mucho de la casa, de tus amigos y tu familia y piensas si vale la pena hacer el sacrificio que haces por un resultado tan malo. Aspiro a volver a Galicia más pronto que tarde. Quiero que mis hijos sean gallegos y se críen allí.
- ¿Habrá vida después de «El método Gonzo»?
-Por supuesto. Nunca pensé en trabajar en la televisión. Mis primeros pasos fueron en la radio, y llegué a la televisión para trabajar en el mejor programa de esos momentos, que era Caiga quien Caiga. No me aferro a ser presentador, ni estar en una cadena estatal. Me llaman para hacer algo bonito y me voy a mi tierra.