Esta noche comienza un juicio en «A vida por diante»

María Rial

TELEVISIÓN

30 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Televisión de Galicia emite hoy, a partir de las 22.20 horas, un nuevo capítulo de la historia de las viudas. En el episodio de esta noche de A vida por diante, titulado O neno ten que ser artista, la localidad costera de Sada está de moda y una productora ha organizado un cásting para grabar un anuncio en sus calles. Sofía, convencida de que Carliños tiene madera de artista, cree que Marta debe llevar al niño a las pruebas; sin embargo, su amiga no está muy segura de querer presentar al pequeño.

Esta es una de las tramas centrales del capítulo de hoy de la mejor serie del año en Galicia, según se desprende de la ultima entrega de los premios Mestre Mateo. Esta producción de Voz Audiovisual, de contenido duro pero con toques de humor, pretende ser un reflejo de la realidad gallega. Para ello, el equipo realiza un gran esfuerzo con el objetivo de mantener un aire de credibilidad en los personas y en los decorados.

Los fieles seguidores de A vida por diante están a punto de conocer el desenlace de esta serie de ficción que llegará a su fin el próximo 18 de diciembre.

En la entrega de esta noche, en medio del ambiente televisivo que supone la grabación de un spot publicitario, arranca el juicio contra el supuesto violador de Gaila. Mientras la noticia ocupa las portadas de los principales medios de comunicación, la joven está sumamente nerviosa debido a que teme encontrarse cara a cara con su agresor y la posibilidad de revivir todo lo ocurrido. Su amiga Marta será su mayor apoyo en estos momentos tan delicados.

Clases preparto

Renata y Eusebio han decidido por fin apuntarse a unas clases de preparto. Queda poco para la llegada de los gemelos y deben estar preparados, aunque el frente actual más difícil para estos padres es lidiar con Ali. La entrada en la adolescencia de la pequeña y su rebelde carácter complican la convivencia.

Cris, por su parte, a la espera de que Aurora vuelva de Alemania, lleva la peluquería con la ayuda de Pepe, pero las cosas ya no transcurren tan bien como parecía en un principio. Todas las clientas prefieren que las atienda el nuevo dependiente. Este hecho provocará una nueva disputa.

Ajena a todas estas historias, Lucía parece vivir en otro mundo. Está tan emocionada con la posibilidad de trabajar para una gran constructora que ya no tiene la cabeza para ninguna otra cosa.